31/01/07
Pronto tu cuerpo será la envidia de las playas del Caribe. Una modelo de fama mundial se bajará las gafas de sol y te mirará con la envidia verde que corroe por dentro a las personas y le preguntará a sus asesoras: “¿Quién es esa nueva de ahí?”, dando a entender que eres una de sus contrincantes para modelo “Bikini del año” para no sé qué revista de moda y belleza de tirada internacional. Entonces, la asesora de la modelo de fama mundial le dirá que no tiene ni idea, pero que no sería mal negocio contratarte para ser su nuevo cuerpo en las pasarelas del mundo de la moda: París, Roma, Nueva York (como cantaba nuestro querido Erentxun) se rifarán por tenerte como maniquí que cierra las colecciones de los modistos más importantes: Valentino, Armani, Carolina Herrera, Carrefour Ropa...
Todos querrán salir en la foto junto a la nueva belleza del siglo XXI. La asesora de la modelo de fama mundial la dejará con la palabra en la boca y saldrá corriendo hasta nuestras hamacas para presentarse.
“Soy la directora de casting de la agencia de modelos más importante del mundo y quiero que seas nuestra imagen internacional para mostrar al mundo la perfección de tu cuerpo”, te dirá mirándome de vez en cuando hacia donde yo estaré tumbado, leyendo El País internacional y tú estarás leyendo un libro sobre la adopción de una niña china por parte de una pareja catalana. Le dirás que ahora mismo no estás interesada en viajar, porque el único viaje que te queda por hacer en la vida será hacia China y que guardas todas tus energías en llegar bien para que nuestra hija se sienta orgullosa de tener a la mamá más guapa del mundo. “No estoy interesada en otra cosa que no sea eso”, le dirás para rematarla finalmente.
La directora de la agencia de modelos se tirará de los pelos al perder la oportunidad de tener entre sus bellezas a la número 1. “No puedes pensártelo, te lloveran los contratos con las firmas más importantes del mundo de la moda”, te suplicará. “Lo siento, pero mi marido y yo estamos disfrutando de unos días de descanso en ésta isla y no queremos perder este momento mágico antes de la llegada de la que será nuestra primera hija. Lo siento”, y te levantarás de la hamaca lentamente para que todos los que van de guapos y guapas se queden con la boca abierta y admiren tu belleza. El tanga negro contoneándose al ritmo de los pasos de tus caderas perfectas. Y los pechos de tamaño perfecto tapados por un minúsculo bikini que volverá loco a todo el mundo cuando bajes un par de kilillos más. Luego, ya en la habitación del hotel, yo seré el ser más privilegiado de la tierra al poder quitarte el tanga negro y el bikini con la punta de mis dedos, mientras el resto del mundo se pierde la Belleza, yo le beso todo el cuerpo y me vuelvo loco antes de otro beso en el cuello que me darás después de desnudarte y hacerte el amor por tercera vez.
