Thursday, March 22, 2007

22/03/07

Quedarse en vilo toda la noche por culpa de mis escritos es algo que debería solucionar. Ya sé que tú me dices que es por culpa de que tu cabeza funciona más deprisa de lo normal; o porque vas acelerada por culpa del trabajo que tienes en la fábrica o por el último mensaje de tu amor platónico. Todas estas excusas para que no me sienta herido están bien, pero ya no hace falta que disimules. Llegar a la cama y tener que leer una hoja entera de cosas que te escribe tu marido hace que tu cuerpo se ponga a mil por hora. No de excitación, ni de emoción, ni de alegría; o quizás si y estás tan contenta y feliz de poder leerme cada noche que hace que tu cuerpo no consiga relajarse al cien por cien, y luego te pasas la noche en vela, leyendo cualquier libro para poder sacar de tu cerebro estas palabras absorbentes que te escribo. Estar construyendo un libro cada día con esta página te sirve par que dentro de unos años, cuando nuestros bichitos estén buscando información antigua para un trabajo del colegio, encuentren estas hojas y tengan ellos otro ataque de insomnio perpetuo. Tendrás que tener cuidado con éstas hojas que te hacen no dormir bien. Intentaré no ser tan pesado y no escribirte una página entera; lo intentaré, porque ya he cogido el ritmo de cada día y hasta que no concluyo la hoja entera parece que no he escrito nada. Intentaré que no te afecten tanto y puedas dormir. Y no te creas tus propias historias de que si no duermes bien es porque estás ansiosa de levantarte por la mañana y poder escribirle a tu amor platónico todas las intimidades que él te contó ayer. Sé que la culpa de tu insomnio son éstos escritos. A partir de ahora los intentaré hacer menos absorbentes, más relajados para que sean como un somnífero que te permita dormir adecuadamente, como un bebé, como el bebé que algún día tendremos.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home