15/03/07
Seguro que después del encuentro esta mañana con la temible Bruja Piruja tu cuerpo no tendrá ganas de nada que no sea largarse de aquí y maldecirla para el resto de sus días. No te preocupes que de días le quedan pocos a la mujer y las cosas que pide, en el fondo, nos favorecen. Lo malo es el cómo lo pide. Esa lástima impostada que quiere dar a entender que si sopla más viento de lo normal se la acabará llevando por el barrio y terminará con ella en el vertedero de basura de una ciudad a miles de kilómetros de su casa. Intenta darnos pena sabiendo que es una bruja. Por eso, nosotros, que somos más inteligentes que ella y que los vecinos, debemos dejar que expliquen sus necesidades para la mejora del bloque. Que quieren un buzón porque les cuesta mucho agacharse a recoger las cartas de la puerta; pues se pone un buzón; abrimos una cuenta en el banco con el mismo dinero cada uno puesto en una cuenta corriente y de ahí se paga el buzón. Que las facturas de la luz la tenemos que pagar todos con ese dinero; pues se pasa la cuenta que tenga la Bruja Piruja para pagar hasta ahora los recibos de la luz y se pagan con ese dinero puesto por los tres en partes iguales. Que las palomas se meten en un desagüe o una cañería, pues se avisa a cualquier fontanero o paleta para que lo arregle y se paga con el dinero de esa cuenta que tengamos los tres. Que se funde la luz y hay que comprar quinientos millones de interruptores nuevos; pues más de lo mismo. Que seguro que hablan de que la escalera esta muy sucia y que no puede ser que este así; pues nada, se hace la propuesta de que una vez al mes le toque a cada uno de los vecinos limpiarla. Se elige una especie de llavero peculiar o lo que sea y cuando le toque a uno se le cuelga del pomo de la puerta y sabrá que le toca a ese vecino de limpiar la escalera ese mes. Todos los problemas se pagarán con ese dinero que pongamos los tres vecinos en la cuenta y ya no tendrá que ser tu padre o los amigos de tu padre quien vengan a pintar todo el edificio o a arreglar la fachada cuando se derrumbe. Se llama a quien ella (la Piruja o la vecina del medio) quiera y ya esta. No es más que un problema que tiene solución si le damos la razón a todo (lo que sea posible y lógico) que reclamen. Que quieren una comunidad con su presidente y sus libros de cuenta y todo eso; pues muy bien, se queda un día con los demás vecinos y se hace. No hay más problema que ese. El dinero saldrá de los bolsillos de los tres vecinos y ya no tendrá que ser tu padre o nosotros quienes solucionemos los problemas. No te preocupes que todo saldrá bien mi amor.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home