Thursday, July 26, 2007

26/07/07

Último día en el agujero (no tan) gris

1
Comida con Jordi.
El aceite que se perdió del coche acaba oliendo mal. Se quema un poco las ranuras de los cachivaches que hay debajo del motor y mi alma se queda prendida de un hilo. Salgo a la hora de la esperanza y me tumbo en el coche para salir hacia el Alcampo y comer con mi mejor amigo: Jordi.
Llego a las tres y pocos minutos y su cara idéntica desde hace años sigue allí. Hablamos de trabajo, de mujeres imposibles y de pasados lejanos. Nos comemos un par de pizzas dentro del recinto que saben a gloria y pago la comida. Me gusta invitarlo y que él me invite a los cafés. Charla animada y sin cortes. Visita rutinaria por el centro comercial para ir a ver los pulsómetros y medidores de distancias para mi futura maratón. Él lleva el peso de la charla y yo me dejo escuchar. A veces intento sacar tema y me corto. Soy un accidente acompañando a su mejor amigo. Le digo que voy a mirar la máquina para ejercitar el cerebro y nos metemos en la tienda de tecnología grande del centro comercial. Dos horas y media después del saludo de las tres y pocos minutos, termino pidiéndole que me mire el nivel del aceite del coche y termino echándole un poco más. El nivel sube hasta el borde superior de la varilla y nos despedimos con un apretón de manos sincera. Quedamos para vernos después de las vacaciones en Donostia y le digo que traeré algo para su hijo. Pienso también en ellos: una botella de Txacolí y algo para comer nunca vendrán mal. Salgo del centro comercial y me voy hasta la tortura dulce del gimnasio.

2
En la piscina de abdominales.
La piscina a las cinco y media de la tarde esta llena de niños, de una madre absorbente y del guapo irresistible. Me pongo el bañador, la camiseta negra y cojo los trastos de nadar. Hago abdominales y ejercicios de brazos durante poco rato. El guapo irresistible me saluda desde la piscina y yo le saludo. Me meto en el agua y charlamos sobre su lesión en la espalda que le impide correr. De su triatlón del domingo en Barcelona y de lo apurado que esta con su novia. Charlamos de deportes y nos golpeamos al nadar para saludarnos antes de su huida hacia casa. Yo termino por debajo de los 20 minutos a pesar de mi ritmo lento del principio. Termino con ganas de ducha y lo saludo al marcharse.
El regreso a casa me deja clavado con dolores en los abductores y el glúteo.


3
Tarde y noche en casa.
Gemma juega al ordenador y me enseña unas fotografías submarinas del marido de su compañera de trabajo. Escucho la canción del tiempo y saco a pasear a Brus bajo un calor tremendo. Tiene ganas de pasear y lo hacemos durante un buen rato. Luego, el regreso a casa y cenar los restos de pollo, butifarra y demás carnes para engordar el buche con los croissants de chocolate y las galletas del Príncipe. Me duermo tarde porque descubro un juego de fútbol que me atrapa. Es la simulación del último campeonato mundial de fútbol y estoy en el grupo de España. Nombres diversos de jugadores de la selección para un juego de miniclip.com que me atrapa. Me duermo a las doce y tardo en recuperarme de las ganas de jugar ya.

4
La mañana del último día.
Me despierto a las 6:44. Sacó a pasear a Brus con tanta rapidez que el pobre me mira asustado. Perros que ya pasean por el parque y me hacen estirar de él demasiado fuerte. Lo dejo en casa y el kiosquero le echa la culpa de que llegue por allí a las 7 en punto. Llego al trabajo sin nada que hacer y me paso la mañana leyendo el país y jugando a lo que me dejan. La última mañana antes de las vacaciones en el agujero gris es de paraíso.

5
La Noticia de El País.
Springfield existe
Tiene 9.300 habitantes, una central nuclear y una tienda regentada por un paquistaní. 34 localidades comparten nombre en EE UU, pero ésta es la más parecida a la de los Simpson. Allí se presentó el filme que llega hoy a España
En el Springfield de dibujos animados donde residen los Simpson todo es posible. Allí podría vivir alguien como Eric, quien sólo sale a la calle abrazado a una cabra de nombre Bongo. También podría existir un personaje como Paul, que camina calle arriba y calle abajo apuntando con el dedo hacia el cielo durante horas sin que sus vecinos se inmuten. Y hasta podría haber un nieto de republicanos valencianos y experto paellero como Edward Huse, entregado a la creación de la Sinfonía de Springfield, una "idea enloquecida" inspirada en la Sinfonía de Portsmouth, un hito de la experimentación musical de los años setenta que consistió en hacer música utilizando gente que no sabía tocar nada.
"No diré que somos tan disfuncionales como los Simpson, pero mírame: me paseo con una cabra", dice un vecino
Pero ellos no son personajes de ficción como Homer Simpson. Son vecinos reales del Springfield del Estado norteamericano de Vermont, uno de los 34 Springfields que hay repartidos por la geografía de EE UU, un pueblo de 9.300 habitantes donde el pasado sábado se celebró el preestreno de Los Simpsons. La película, que hoy llega a las pantallas españolas. Los privilegiados y peculiares habitantes de esta ciudad perdida entre montañas fueron elegidos por votación popular como anfitriones del estreno, en un concurso online en el que otros 13 Springfields de la geografía estadounidense compitieron con vídeos caseros para conseguir el título de hogar oficial de los Simpson.
Y tras ganar, demostraron con devoción su entrega total a Homer y familia: aparte de la sospechosa exhibición en la mayoría de los escaparates locales de los rostros de esta familia única, el sábado se montó la mayor fiesta callejera de la historia del pueblo, según los ancianos del lugar. Además, el restaurante Springfield Royal recibió a su clientela con un menú especial que incluía bocadillo Bart y restos de comida de Lisa; la marca de helados Ben & Jerry, de Vermont, presentó un nuevo sabor combinando cerveza y donuts, el menú favorito de Homer Simpson; la cervecería Magic Hat estrenó la nueva cerveza Springfield y en la inmobiliaria local un cartel advertía: "Si le encontramos hogar a los Simpsons, también se lo podemos encontrar a usted".Los vecinos de Springfield fueron los primeros en poder juzgar el salto a la gran pantalla de esta familia disfuncional, que durante 20 años ha acompañado desde la televisión al público estadounidense en la exploración satírica de su sociedad y su cultura. Y, según las primeras reacciones, la película es tan divertida, ácida y descastada como la serie. "Creo que es incluso más atrevida", adelantaba Julie Salvatoriello, una veinteañera que consiguió una entrada en la rifa que organizó la ciudad para que unos 800 vecinos pudieran ver la película a lo largo del día. "Hay un desnudo integral", advertía un adolescente entregado a los Simpson desde los tres años y que se tronchaba de risa al recordarlo. Y hasta ciudadanos como Leslie y Bob Messer, una pareja de jubilados que jamás habían visto a Homer y Bart en acción porque pensaban que era una "familia de idiotas", salieron del cine proclamando amor eterno hacia los personajes amarillos. "El tema central es un desastre ecológico y hasta hay una crisis matrimonial", resumían. "Todo muy actual y muy realista pero con humor".
En el Springfield de Vermont hay iglesia, bar, bolera, colegio, una calle principal y un cine, el Springfield Theatre, una sala descascarillada de más de setenta años situada en un edificio donde se alquilan habitaciones a 300 dólares al mes. Nada más lejos del glamour Hollywood.
Por eso los estudios Fox, productores del filme, le tuvieron que cambiar la pantalla, el sistema de sonido y hasta la moqueta, para que Springfield pudiera, por un día, estar a la altura de un estreno mundial. "Es una sensación muy rara salir de tus dibujos y entrar en un mundo paralelo llamado Springfield donde hay desde una central nuclear hasta un deli regentado por un paquistaní", comentaba el dibujante Matt Groening, quien desfiló por una alfombra tan amarilla como sus personajes entre los vítores de las cerca de 4.000 personas que se juntaron en la plaza del pueblo para recibirle. Acompañado de su productor -el multipremiado y poderoso Jim Brooks-, del director del filme -David Silverman- y de otros popes vinculados a la serie, pero sin la presencia de ningún famoso de revista -"Están todos enfadados por las versiones animadas que hacemos de ellos", se excusaba Groening-, el dibujante expresó su deseo de que el parecido entre los estadounidenses y los Simpson no aumente con el paso del tiempo. "Sería muy triste", dijo antes de perderse entre las butacas del Springfield Theatre.
Ser el hogar de esta familia tan friki podría parecer más una tragedia que un honor, pero que tire la primera piedra cualquier pueblo o ciudad media estadounidense que no guarde un esqueleto en el armario del tamaño de los del Springfield animado. Como dice Groening, "Springfield está en todas partes, por eso todos podemos identificarnos con sus habitantes". No hay planes de situar a los Simpson en Vermont en las próximas temporadas de la serie, la más longeva de la televisión estadounidense, "aunque haremos bromas", anuncia Groening. Pero los habitantes de un pueblo que lleva años sufriendo la crisis que provocó el cierre de las fábricas de armamento que alimentaban su economía local planean explotar turísticamente su nuevo estatus.
"No te voy a decir que aquí seamos tan disfuncionales como Homer Simpson y familia, pero mírame: yo me paseo con una cabra como si fuera un perro. ¿Es eso disfuncional? No sé, pero ¿qué más da? Estamos orgullosos de ser el hogar de los Simpson. Desgraciadamente, es lo más importante que le ha pasado a este pueblo en muchos años así que ahora le tendremos que sacar provecho", reflexionaba Eric el sábado. Le acompañaba su cabra Bongo, con su barba animal teñida de azul, "en honor al pelo de Marge Simpson. Aquí todos somos adictos a Los Simpson y hoy es un día especial".
El vídeo de la diferencia
Vermont es un Estado excéntrico, diferente al resto de Estados Unidos. Apenas tiene 600.000 habitantes, pero probablemente haya más gente de izquierdas por metro cuadrado que en ningún otro Estado rural del país. Allí hay leyes que prohíben los carteles publicitarios para no "contaminar visualmente" el paisaje, es legal pasearse desnudo por las calles de muchas de sus ciudades, las parejas gays de hecho están reconocidas desde hace casi diez años, fumar porros no está mal visto y los Starbucks y McDonald's no abundan (aunque en Springfield haya un McDonald's). Además, hay un fuerte movimiento secesionista apoyado por gran parte de su población y su senador Bernie Sanders es el único político nacional vinculado al partido socialista.Quizás por eso, el vídeo que Springfield envió al concurso también era completamente diferente al que enviaron sus rivales. Todos optaron por hacer presentaciones cómicas ofreciendo razones que conectaban sus pueblos al de Homer Simpson pero en Vermont, bajo la codirección de un joven de 17 años llamado Alex Campos (en la imagen), bisnieto de santanderinos, decidieron filmar un capítulo de Los Simpson con personajes reales. El elegido como Homer fue Tim Kavanagh, una estrella local de la televisión que persigue un donuts gigante por todo el pueblo levantando las iras de la población. "Queríamos divertirnos y entretener, supongo que por eso nos votaron", afirma Campos. Lo más sorprendente es que Fox pasó por alto Vermont cuando invitó a los diferentes Springfields a participar en el concurso. Patty Chaffee, responsable de la Cámara de Comercio local, protestó y consiguió que su pueblo entrara en el concurso. Ahora se ha convertido en la heroína local.

'Wikiviajeros'
La enciclopedia de viajes Wikitravel agrupa 16.000 destinos en inglés y más de 2.000 en castellano .- La guía cooperativa se publica en 17 idiomas .- Couchsurfing y Sleepinginairports, páginas sobre hospedaje gratuito
Casi 1.000 millones de personas se desplazan por el planeta de un lugar a otro. Viajar es cada vez más accesible, por los vuelos de bajo coste y por las múltiples herramientas que ha puesto Internet al alcance de todos. Hoy en día, irse de vacaciones sin haberse paseado antes por Internet es un error.
Lo primero es mirar en la Red las tarifas de aviones, el precio de los hoteles o el del alquiler de coches. Google Earth nos enseñará nuestro destino exótico con visión panorámica y la localización exacta del hotel, apartamento o cámping elegido. Si se trata de viajar por carreteras europeas, Repsol y Viamichelin facilitan los trayectos.
La lista de recursos viajeros que aporta Internet es infinita. Por ejemplo, el Couchsurfing. Más de 250.000 personas viajan durmiendo gratis de casa en casa. Las posibilidades de Internet y las redes sociales Web 2.0 llegan hasta elegir compañero de asiento en el avión (www.airtroductions.com) o aconsejar sobre cómo dormir en los aeropuertos (www.sleepinginairports.net).
Pero para guías viajeras, Wikitravel. Nada mejor que los consejos de quienes han viajado para saber cómo realizar el viaje, qué es lo que hay que ver, cuánto cuesta comer, dormir, entrar en un museo o tomar un café. Los escritores especializados en viajes siempre han sido los encargados de facilitar esa información. Ahora, los wikiviajeros comparten sus conocimientos y experiencias a través de Internet.
Tras el éxito de Wikipedia, la enciclopedia escrita por miles de desinteresados colaboradores, Michele Ann Jenkins y Evan Prodromou fundaron Wikitravel en julio de 2003. Su objetivo era crear "una guía mundial de viajes, gratuita, completa, actualizada y para todos". Cuatro años después, la guía reúne información de casi 16.000 destinos en inglés y se publica en 17 idiomas, entre ellos español y catalán.
Jesús Rodríguez, que vive en la localidad madrileña de Alcorcón, es el único administrador español, residente en España, de la Wikitravel en castellano. En octubre cumplirá 18 años. Un mes antes comenzará a estudiar Farmacia en la Universidad Complutense. No piensa viajar en verano porque su trabajo en una heladería no le permite desplazarse. Eso sí, aprovechando que espera a una amiga francesa que pasará las vacaciones en su casa, en sus días libres recorrerá Madrid y tomará notas para publicar en Wikitravel.
Rodríguez es colaborador de Wikitravel en español desde hace un año y medio. Antes estaba en Wikipedia. "No había nada en español y me pareció interesante empezar un wiki desde el principio. Soy el único administrador que vive en España. Hay otro que es americano y vive en Japón. Es profesor de inglés, habla un poco de español y ha publicado la mayoría de las cosas sobre Japón. Charlamos mucho por chat y correo electrónico, como si fuéramos colegas de siempre".
Rodríguez reconoce que cuando tiene que estudiar no dedica mucho tiempo a la página. Ahora que está de vacaciones, emplea una hora diaria actualizando la portada y revisando artículos. "No hace falta viajar. Se trata de introducir datos, respetando la licencia que impide copiar de otros sitios".
No conoce personalmente a los fundadores de Wikitravel, aunque fue uno de ellos quien le ofreció ser administrador. "Primero colaboré durante unos meses. Como vieron que lo hacía bien, Evan, que es el fundador, me ofreció ser administrador en España. Sabe poco español, pero me dejó un post en mi página".
Jesús echa en falta más colaboradores. "Hay gente que publica en español, pero debería haber más. Wikitravel en inglés tiene mucho movimiento. El proyecto tiene poca publicidad, sale poco en los medios de comunicación, al contrario que Wikipedia".
Rodríguez pensó que podía ser útil que la gente contara sus experiencias y puso en marcha Wikitour (se accede a través de la página de entrada en español de Wikitravel), una idea que ya han copiado en Francia. "En Wikitour cada uno cuenta su experiencia en primera persona, pero sin usar yo o nosotros. Siempre que vemos un "yo" hay que quitarlo. Para hacerlo, le damos la vuelta a la frase". Por el momento se publica en español y francés.
El año pasado había pocos artículos en la sección española de Wikitravel. En julio han sobrepasado el millar de destinos. "Pretendemos hacer una guía objetiva, aunque a mí me gusta que la gente cuente lo que ha visitado y lo que más le ha gustado. Con más colaboración, podemos llegar a 3.000 artículos a final de año, pero necesitamos publicidad para tener más colaboradores". Muy pocos comparados con los 24.000 artículos de viajes en inglés. Wikitravel es gratis. La información se actualiza constantemente. Wikitravel utiliza la tecnología Mediawiki, que fue desarrollada para Wikipedia y que ahora utilizan la mayoría de los wikis. Pero el wiki de viajes no es uno de los proyectos de la Fundación Wikimedia, que usa la licencia GFDL. Wikitravel emplea la licencia Creative Commons.
Wikipedia depende de una fundación; Wikitravel pertenece a la empresa norteamericana Internet Brands junto con una veintena más de sitios de Internet; uno de ellos es World66.com, una guía de viajes que también utiliza un wiki para la edición y licencia Creative Commons para los contenidos.

Wednesday, July 25, 2007

25/07/07

Deseos de apuntarme a la Liga Champioship

1
El aceite del coche.
La perdida de aceite me hace despedirme del agujero gris y pasear bajo el sol de julio hasta el mecánico. El mismo que me cogió el coche esta mañana me dice que me queda una hora hasta que le cambien la pieza quem estaba mal: un sensor de presión del aceite. Lo entiendo a la primera y llamo a Gemma. Ella me aconseja que vaya a comer algo en vez de quedarme esperando como un tonto muriéndome de hambre. Voy hasta Ca La María y pido su famoso bocadillo de fuet. No esta nada mal, y mientras como voy repasando las cosas que tengo que hacer para apuntarme al campeonato por Internet llamado Champioship; me tengo que comprar un Chip Amarillo que lo venden en la tienda de Granollers L´Aire, apuntarme vía Internet a la Liga y empezar a correr como un loco. Me entusiasma este nuevo entretenimiento deportivo. Lo dejé cuando era un niño de 14 años por culpa de que a mi padre no le gustaba ir a recogerme después de los entrenamientos, y casi veinte años después vuelvo a mi deporte para convertirme el resto de mi vida en un atleta de maratones, medios maratones, carreras de 10 kilómetros y cursas populares.
Recojo el coche a las 4 y pocos minutos con 28 euros menos y la seguridad al 50% de que el problema esta solucionado. Demasiado barato para ser verdad. Llego al gimnasio y me voy a correr por los campos de La Roca.
7 kilómetros con cambios de ritmo que me matan. 36:50 en 7 kilómetros y 16 minutos en los 3.5 kilómetros primeros. Me encuentro cansado pero bien. Me ducho y estiro los músculos que mañana me dolerán como si fuese un principiante.

2
La tarde en casa.
Gemma se preocupa y me llama para ver dónde estoy. Nos enfadamos un poco por culpa de mi egoísta forma de ver la vida. Parece que esté antes el deporte que ella, pero no es verdad. Le convenzo de que esa hora que estoy fuera la compensaré con el resto de vida a su lado y parece dar el brazo a torcer.
Paseo largo con Brus para encontrar las molestias en todo mi cuerpo. La sensación de cansancio se vence quedando con Jordi para comer para mañana y cuando le envío el mensaje de texto por el móvil, él me contesta llamando por teléfono justo cuando llego a casa. El calor es soportable, pero la pájara que llevo es decente. Los pies cansados y el cuerpo dolorido. Una cena ligera de arroz pasado y pollo rebozado demasiado frío para irse a dormir con ganas de que llegue el viernes por la mañana y pueda ser libre para correr por las mañanas.

3
La mañana del miércoles
Me levanto antes de las seis. El cuerpo esta reventado por dentro. Ya no me duelen los tobillos; ahora me duelen la pierna derecha, el glúteo derecho y la rodilla izquierda. Cada día después de una carrera un poco fuerte tengo dolores. Sigo esperando el martes para (mientras pelan a Brus en su peluquería) pueda ir a comprar el chip amarillo a la tienda L´Aire de Granollers. Cuento los días, veo fotos de carreras, miro números de los atletas que están apuntados a esa liga por Internet: Molinero, Izquierdo, Padrosa, Moreno padre e hijo… Gente que han coincido conmigo en la vida y que espero compartir carreras y sufrimiento. Me caen mejor todos éstos corredores de maratones que me he cruzado por el camino.

4
La Noticia de El País.
A la luz de las velas en La Dama
E. Moliner 25/07/2007
Anteayer y ayer el Eixample estuvo a oscuras, así que a la hora de cenar estuve llamando a distintos restaurantes para ver cómo seguía la cosa. En La Dama, que está en la Diagonal haciendo esquina con Enric Granados, no cerraron a pesar de estar a oscuras, porque tenían reservas. Me contaron que estaban iluminando los comedores con velas. Los camareros servían la comida con linternas y en el pasillo que conduce al baño también habían dispuesto velas por los rincones. Era, pues, el día de permitirse la alegría de ir. Sería la primera cena romántica de mi vida.
No sé si conocen el edificio de La Dama; si no, les recomiendo que vayan a verlo. Sólo les digo que como se entere Woody Allen de que existe un lugar como éste, ambientará media película allí (de hecho, siempre que he ido a cenar estaba lleno de extranjeros). El edificio es del año 1918 y es obra del arquitecto Sayrach. Imaginen un vestíbulo gigante, con un portero tras su mesa, y unas escaleras señoriales que conducen al principal. Ese principal es un piso modernista con salones y más salones. Allí está La Dama, un lugar en el que los camareros tienen oficio, vocación y alegría. Yo lo conocí porque una vez, la periodista Àngels Barceló, a la que doy todo el crédito del mundo, escogió el lugar para una entrevista televisiva. Pensé que un día, cuando cobrase, tenía que ir.
Mi acompañante (que esa noche cumplía 33 años) y yo llegamos a las 21.30 y el recibimiento fue único. Subimos las oscuras escaleras y el chef Teo García nos abrió la puerta de la mansión con un candelabro en la mano. Era la primera vez que un señor vestido impecablemente nos recibía en una mansión con un candelabro. Le seguimos por los salones llenos de velas y nos sentamos a una mesa también iluminada con el mismo sistema. Como les digo, iba a ser mi primera cena con velas (ya que yo sólo ceno con velas si se va la luz).
Demostrando su profesionalidad, Teo García nos trajo una linterna para que viésemos la carta y también para que después viésemos la comida. Para el señor García, que compagina su trabajo en La Dama con el de escultor (firma sus trabajos como Garmaz), es muy importante que sus clientes vean lo que comen. Si ustedes van al restaurante, se maravillarán viendo trabajar a un profesional. Le hemos visto trinchar un faisán y le hemos visto pelar una naranja y hace las dos cosas como un doctor. Empezó a trabajar en el año 1964 en Madrid. Luego estuvo en el hotel Duran, de Figueres, donde conoció a Dalí. "Yo allí era el último mono", explica. "Dalí nos pedía siempre la mesa de la bodega. Era la época en que no estaba con Gala y venía siempre con sus amigos transvestidos". Luego, Teo trabajó en Via Veneto durante 18 años y ya lleva 20 en La Dama. Se queja de que los camareros jóvenes salen de la escuela sin saber nada y con poca vocación. "Pero comprendo que no les guste", explica. "En este trabajo vas al revés...".
A golpe de linterna vemos la carta, aunque, siendo como es esto una cena romántica y lujosa, pedimos algo que teníamos muchas ganas de comer: un filete chateaubriand. Da gusto ver a los camareros haciendo su trabajo, cortando la carne a la luz de las velas, disponiendo las verduras y la salsa bearnesa, que es la que suele acompañar a este plato (se llama así por François-René de Chateaubriand, que, según dicen, fue el primero en servirlo a Napoleón).
A nuestro lado, una pareja disfruta de la extraña situación tanto como nosotros. Venían a cenar y se han encontrado con un palacete iluminado con candelabros. Sí, claro, si alguien quiere velas no tiene más que ir a un restaurante de los de El Born. Pero allí las velas son de dos centímetros, como las votivas, y están destinadas a que el comensal no distinga el plato de fusión que se lleva a la boca. No son un elemento útil, son una tendencia. Esto es distinto. En la mesa del salón contiguo hay un grupo de extranjeros. Creo que son alemanes. Piden gazpacho y también jamón serrano. El anfitrión, que es catalán, les está intentando explicar lo que es Andorra. Les habla de Arantxa Sánchez Vicario, de los copríncipes y de los quesos de bola. Pero a la luz de las velas todas las conversaciones tienen otro aire, entre conspirador y picante.
A pesar de la falta de luz, en el restaurante tienen hielo y pueden preparar dry martinis. También pueden cocinar y hacer funcionar los hornos. Hasta pueden cobrar la cuenta con tarjeta (cuenta que también te traen con una linterna para que lo puedas repasar). Pero, entonces, a las 23.10 vuelve la luz. "Desde las 10.30 que estamos así...", se queja don Teo García. (Todos los helados, el pescado o la carne que guardaban en las cámaras se les han echado a perder). El aire acondicionado empieza a funcionar, lo que es una gran alegría. Las luces se encienden y las velas se apagan. Vuelve el hilo musical. El volumen de las conversaciones sube y pierde su tono íntimo. Así que pienso en un cuento de Boris Vian (cómo les gustará si le leen) en el que la ciudad se ve envuelta en una niebla intensa. Los ciudadanos no ven nada y tienen que aprender a funcionar a oscuras. Eso propicia gran concupiscencia. A causa de la niebla, todos fornican con todos con gran alegría. Pero un día, sin embargo, la niebla desaparece y todos ellos, por unanimidad, deciden sacarse los ojos.

La ciudad del bien y del mal
El apagón trazó una extraña geografía urbana de luz y tinieblas, mientras los vecinos protestaban o tomaban el fresco
Desde el Tibidabo, a las cuatro de la madrugada de ayer, se divisaban dos ciudades a izquierda y derecha de Montjuïc. Al sur, la Zona Franca y el curso bajo del Llobregat, radiantes. En medio y hacia levante, una gran mancha oscura. Más allá, en el litoral y en las márgenes del otro río, el Besòs, de nuevo la luz.
Unos vecinos protestaban, mientras otros tomaban el fresco En la plaza del Sol las velas crearon un ambiente relajado
Era extraño, no había ninguna lógica en la sucesión de claroscuros, ni sociológica ni de otro tipo. Las sombras cubrían un barrio popular y de copas como Gràcia, una zona de clase media-alta (más media o más alta según la distancia del paseo de Gràcia) y suburbios trabajadores como Sant Andreu o parte de Nou Barris.
El corazón de las tinieblas se hallaba en el paseo de Maragall, donde ardió la subestación eléctrica que causó más problemas. Unos 200 vecinos ocuparon la calzada a medianoche y con pitos y consignas ("Esto es un atraco", "Fuera policía, dadnos la luz") ante efectivos de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra, que no llegaron a intervenir. Las protestas arreciaron cuando un camión tráiler arrastró hasta el cruce de Maragall con Escornalbou un enorme transformador que, sin embargo, no entró en servicio hasta el día de ayer.
A varias travesías de distancia, el presidente de la Generalitat, José Montilla, el consejero de Interior, Joan Saura, y la concejal de Seguridad, Assumpta Escarp, tomaban a esa hora el pulso a la situación. Montilla recibió en ese momento una llamada del ministro del Ejército, José Antonio Alonso, ofreciéndole grupos electrógenos militares que ayer entraron en funcionamiento. Los rostros eran graves, acaso recordando el revés político que supuso, hace ahora un año, la ocupación de las pistas del aeropuerto de El Prat. Al cabo de poco, la comitiva política subía a los coches y tras dar otra vuelta por el lugar se dirigía a la Generalitat para seguir la evolución de la noche desde el puente de mando.
Los vecinos se tomaban la cosa, por su parte, con una mezcla de rabia muy temperada, fatalismo y hasta indolencia veraniega. Los más combativos, armados con cacerolas, hallaban en efecto el contrapunto en pacíficos observadores en camiseta imperio que simplemente tomaban el fresco en los balcones, visto que se habían quedado sin televisión, y otros que ironizaban cáusticamente sobre quién les pagaría el solomillo estropeado en la nevera o quién les explicaría el capítulo de Ventdelplà que se habían saltado por causa de fuerza mayor. "Ponga a ver si TV-3 lo puede reemitir. Es que soy de Breda, ¿sabe?", suplicaba una vecina al periodista con indisimulado cachondeo.
Otros activistas contra el oscurantismo aguzaban el ingenio para incorporar tecnología punta a la protesta. De repente, en la pared de la subestación de Maragall apareció proyectada desde una terraza cercana la frase "Queremos luz". Nadie confundió esta justa demanda con una torcida consigna de una secta religiosa.
El clima era de complicidades y de cierto hastío por la precariedad de las infraestructuras en Cataluña. "Montilla, enciende la bombilla", sintetizaba un ciudadano, mientras otro vociferaba desde una ventana que Clos se fuera a su casa, no reparando en el detalle de que el ministro se hallaba, en esos momentos, a más de 600 kilómetros de distancia. Nadie se metía de forma explícita con la empresas causantes del desastre que llevaba de cabeza a los responsables políticos.
En Gràcia, barrio progre de gente joven, más que indignación el apagón había creado un "ambiente superenrollado" a la luz de las velas y de la bonita media luna que lucía en el firmamento, según un noctámbulo de la plaza del Sol. Un revival de los sesenta que apenas duró hasta las 00.45 horas, cuando quedó restablecido el suministro eléctrico. Media hora después aparecían tres tiparrones de la Guardia Urbana pidiendo amablemente a la gente que se levantara del suelo porque había que limpiar el mar de latas de cerveza. Ni la más leve resistencia: el buen rollete observa leyes muy suyas. La secuela más visible del apagón en el bar de la plaza era que las medianas de cerveza estaban tibias, por lo que no se servían. En cambio, las cañas, enfriadas por gas a presión, volaban de la barra en dirección a las gargantas sedientas.
La ciudadanía se comportó en general con un alto sentido de la dignidad. El tráfico se autorregulaba con prudencia en los cruces del Eixample. Olvidadas las reglas de preferencia de paso del código de circulación por efecto de la proliferación de semáforos, surgía entre los conductores un tácito sentido de superioridad por parte de las vías principales frente a una curiosa subordinación de las secundarias. La emergencia había calado hondo en los ánimos y no pareció que nadie quisiera aprovecharse de ella. Además, era un lunes de las postrimerías de julio, con mucha gente ya de vacaciones.
En el cruce de la Diagonal con el paseo de Sant Joan la estatua del poeta Jacint Verdaguer, también conocido como el cuervo, se encaramaba más siniestro que nunca a su columna y como nunca evocaba la Isla de los muertos de Böcklin. Junto a la base del ominoso monumento, policías armados con porras luminosas rojas y amarillas ejercían de caballeros jedi distribuyendo el tráfico a mandobles. Por la parte oscura de Gràcia, el faro de la motocicleta animaba fugazmente las fachadas de las casas, suscitando con viveza el recuerdo de la última escena de la Roma felliniana. En el Eixamble -calle de Indústria, por ejemplo- el haz del faro creaba un insólito y espectral arco luminoso que rebotaba en la bóveda de los plátanos.
A última hora de la madrugada del martes, la fotógrafa y el redactor enfilaban la Arrebassada dormida para contemplar desde el Tibidabo la ciudad iluminada y la ciudad opaca, el bien y el mal bailando azarosamente el rigodón en el llano. El gran Cristo del templo se abría de brazos como diciendo "qué quieren, a veces se va la luz". A sus pies, tres simpáticos y escuchimizados jabalíes hozaban entre los desperdicios dejados en las papeleras por los visitantes. Mala cosecha: el parque de atracciones, el lunes, permaneció cerrado al público.

Tuesday, July 24, 2007

24/07/07

Perdiendo aceite del coche

1
Lunes con pitidos.
Salgo del coche temblando después del doble pitido en la señal luminosa del aceite. Nado mis piscinas y hablo con Carles de nuestras carreras del fin de semana. Él en el puesto 240 y tantos y yo en el 47 de más de 150. La temporada se ha terminado y mi cabeza no deja de ver pasar las fotografías que he visto en el agujero gris: antiguos compañeros de instituto como el Padrosa o aquel tipo de electrónica que era el mayor de todos nosotros, corren junto al amigo andaluz de mi tío Fernando, aquel Angel de pene largo y su hijo con cara de gilipollas. Hay gente que conoces de vista y que corren desde hace muchos años. También esta mi primo Oscar corriendo con los policías de Las Franquesas junto a su padre, apuntado a muchas Medias Maratones y demás carreras que dejan las piernas destrozadas. Fotografías de carreras que me gustaría correr y a las que me encontraré con gente del pasado que mantiene su tipo porque corre mucho. Tiempos muy buenos en carreras de 21 kilómetros que dentro de poco yo estaré metido. Espero.
Ahora me preocupa el pitido del coche. La señal de aceite ha dejado la marca hasta límites insospechados. Dejo el coche cerca del bar y me llevo el libro de instrucciones para ver cómo rellenar de aceite el coche. En casa Gemma se encuentra mal y no va a trabajar. Veo un par de episodios de El Nan Roig y me quedo a su lado. El paseo con Brus se hace temprano y nos vamos a dormir temprano para no molestar demasiado.

2
El aceite que pierde el coche.
Me quedo soñando cosas estúpidas que no me llevan a ningún sitio. No he llamado a Jordi para quedar a comer hoy. Gemma se piensa que es por culpa suya, pero yo sé que no es así. Mi hermana ya nos ha apuntado a mi hermano y a mí en la Cursa de Les Santes de Mataró. Tenemos los dorsales 14 y 15. Demasiado rápidos para ser de fuera de la ciudad. Me despierto tarde y paseo a Brus con rapidez. Tengo que rellenar de aceite el coche y no sé cuánto tardaré en hacerlo. Diez minutos después de echar aceite y comprar en la varilla el nivel, para comprobar que llega al límite por abajo, decido irme a trabajar y comprar el fino diario del día. Ayer fue mi primer día sin periódico en muchos años y no me sentí raro. Al llegar al parking del agujero gris, me doy cuenta que el coche pierde muchísimo aceite. Tengo que dejarlo en ese mecánico que hay cerca del limpiacoches de la Ballena Azul. Voy antes de las ocho y veo que no abren hasta las nueve. Se lo explico a todos los compañeros y cuando empiezo a trabajar, antes de la hora, me voy a llevarlo hasta la puerta a las nueve menos cinco y ya hay gente haciendo cola. El chico me coge enseguida y lo dejo hasta las tres de la tarde. No sé qué tendrá el coche, pero el aceite fue el culpable de la gripada de motor de mi otro Golf y no quiero que esta vez me pase lo mismo. Camino de regreso al agujero gris para llamar a Gemma y comprobar que se ha vuelto a quedar en casa. Espero que si hay alguna llamada no sea del mecánico diciéndome que el coche esta para el arrastre. Cruzo los dedos y trabajo. Trabajo y lo que tenga que pasar ya lo contaré mañana.

3
La Noticia de El País.
¿De quién es Marilyn?
California prepara una ley para proteger a los herederos de celebridades
Cuanto más famoso, más rentable suele ser un cadáver. En el caso de Marilyn Monroe, los beneficios que generan los derechos sobre su imagen, 45 años después de su muerte, ascienden a 5,8 millones de euros. Pero desde el pasado mayo, la imagen de la rubia más explosiva de EE UU ha comenzado a aparecer en productos tan anodinos como bragas y calzoncillos que se venden por Internet. Y para evitar la explotación ilimitada de la imagen de famosos ya fallecidos, el Estado de California se plantea aprobar una ley que tenga carácter retroactivo y que permita a los herederos designados por celebridades que dejaron claro antes de morir quién gestionaría sus derechos que lo puedan seguir haciendo, incluso cuando no se trate de familiares.
La iniciativa pretende atajar la explotación indiscriminada de imágenes en objetos de todo tipo
Hasta el pasado mayo ésa era la situación, gracias a una ley de 1985 y que en teoría también se aplicaba a los fallecidos antes de esa fecha. Pero una sentencia que dio entonces la razón a cuatro fotógrafos que contribuyeron a inmortalizar a Monroe y que reclamaban su derecho a sacar partido de aquellas fotografías, ha cambiado el panorama radicalmente. Según el juez, esa ley no es vinculante para los casos de celebridades que, como la actriz, fallecieron antes de 1985 y, por tanto, sólo tienen legítimo derecho a explotar su imagen sus herederos directos y, si no los hay, como en el caso de Monroe, cualquiera puede hacerlo. De ahí que los legisladores, encabezados por la senadora Sheila Kuehl, una estrella de la televisión de los sesenta, quieran intervenir.
"Esta ley es un intento por reconocer el derecho a publicitar y utilizar la imagen como un derecho de propiedad que se extiende más allá de la muerte y que puede dejarse en herencia como si se tratara de una propiedad física", ha declarado Kuehl, quien ha conseguido que su propuesta se discuta, sea recomendada por un comité del Senado y vaya a someterse próximamente a votación.
En el caso concreto de Monroe, el copyright de imágenes como los picantes desnudos de la serie Red velvet (que fue portada de Playboy) estaba en manos de su autor, Tom Kelley, pero la explotación de los derechos comerciales no, ya que Marilyn se los legó a Lee Strasberg, inventor del método de interpretación homónimo y profesor de la actriz. Anne Strasberg, viuda y heredera de ese legado, gestiona desde la muerte de su marido y junto a la empresa CMG Worldwide la imagen de Marilyn y jamás ha permitido tomar decisiones relativas a las fotos a Kelley o a los herederos de Milton Greene, que tomó más de 3.000 instantáneas de la mítica actriz.
Tras largas disputas judiciales, los herederos de los fotógrafos, agrupados bajo el nombre Milton Greene Archives, han conseguido que un juez les dé la razón. Durante años recibieron múltiples ofertas para explotar sus fotos, todas autorizadas por Marilyn, pero siempre han tenido que pasar por la aprobación de Strasberg, que en muchos casos les ha negado el derecho a utilizar la foto. De aprobarse la ley de Kuehl, los fotógrafos verían nuevamente cerrada la puerta a los beneficios. No es la primera disputa que se produce en relación a la explotación de la imagen de actores o cantantes. Hace unos años, Fred Astaire bailó mano a mano con una aspiradora en un anuncio que fue declarado ilegal y John Wayne cabalgó en un anuncio de cerveza. Ambos llevaban años muertos y hay abogados, como Carole Handler, que han conseguido construirse una carrera defendiendo las causas de artistas como Elvis o Groucho Marx. "Está claro que es posible defender los derechos de imagen de las estrellas incluso después de su muerte", precisó esta abogada en el diario Los Angeles Times.

Monday, July 23, 2007

23/07/07

Sin El País pensando en correr

1
Domingo de resaca carrera.
Sigo teniendo el regusto dulce de mi primera carrera. Ese puesto 47, esos 22:37 en hacer los 5.5 kilómetros del barrio de Poble Sec, esos 4.06 minutos el kilómetro me hacen sentirme bien. Recupero fuerzas viendo un par de episodios de El Nan Roig que me vuelven a hacer reír. Me duermo viendo el episodio en el que se meten en un agujero negro y entran en la Tierra pero al revés. Todo lo que les sucede es al revés. La cerveza se devuelve a la jarra y la comida se deja en el plato sin haberla tocada, intacta. Una magnífica serie que me ocupa demasiada memoria en el ordenador y que voy despejando a medida que lo veo. Música en la cadena y cena de pollo revuelto con pimientos amargos. Brus se come hasta las moscas que le molestan al vuelo y yo me duermo con la sensación placentera de una carrera para enmarcar.

2
Lunes por la mañana.
Sigo recordando la carrera. El iPod no me marca la hora y voy perdido. La Cadena Ser esta mejor escucharla durante el otoño, pero en verano siguen sucediendo cosas que me tienen que interesar. Saludo al vecino chancletero con intención de esconderme y sigo pensando en mi tiempo de corredor. Pasarán días hasta que no se me quite de la cabeza. Puesto 47; 22:37; 4.06 minutos el kilómetro. La cursa del Poble Sec. Las piernas están relajadas y solo tengo un pequeño dolor en la articulación del brazo derecho. La prima italiana ya en su casa con mi abuela y el recuerdo de tener la mejor esposa del mundo.
No encuentro El País, y después de muchos años comprándolo a diario, decido que hoy no me lo voy a comprar. Leeré las noticias por la Red en el ordenador del trabajo y nada más. Lo decido y lo hago. Una buena columna de Moliner, otra buena de Mendoza y noticias sin masticar. El ambiente en el agujero gris es positivo. Me descartan de una oferta y sigo en proceso de la oferta del Hospital Clínico de Barcelona. Sigo pensando en quedar mañana con Jordi para comer y poco más. Me quedan pocos días para terminar el trabajo y solo pienso en correr por debajo de los 4 minutos el kilómetro. Estoy echo para correr. “Correr me hace libre”.

3
La Noticia de El País.
"Necesito desconectar", dijo Carod
E. Moliner 23/07/07
La noche del viernes al sábado, sobre las dos y media de la madrugada, al volver de cenar y ya disponiéndome a introducirme en el sobre, pongo el canal 3/24. Mientras dan una noticia sobre los nuevos fichajes del Barça, leo un kairon que me deja pensativa. Dice así (traduzco): "Esquerra Republicana de Catalunya prepara una hoja de ruta para aplanar el camino a la desconexión de España".
El verbo desconectar se usa hoy para todo excepto para lo que sirve y tiene gran prestigio. Los anuncios de bífidus, por ejemplo, suelen estar protagonizados por una mujer vestida de blanco, descalza y que se sienta en un sillón de diseño mientras dice: "El trabajo, los niños, mi jefa... Necesito desconectar". Estos días, si preguntas a alguien dónde pasará las vacaciones te cuenta que se irá a Formentera a desconectar unos días". Cuando vuelve, por cierto, te explica que ha "recargado las pilas". Y hasta en las novelas sentimentales modernas, los protagonistas "conectan" entre ellos. Pero usar el verbo desconectar para hablar de independizarse me parece un paso de gigante en el campo de la filología. Supongo que el autor de la frase debió de pensar que le hacía un favor al partido usando este eufemismo necesario, teniendo en cuenta que todo lo que suene a "soberanismo" tiene muy mala prensa. Decir que ERC quiere aplanar el camino para la independencia de Cataluña suena demasiado fuerte. Decir que quiere aplanar el camino a la desconexión es mucho más correcto. Igual que es más correcto rescindir un contrato que despedir y tener una discapacidad visual que ser ciego. Despedido, ciego e independiente son palabras que asustan.
Aunque, imaginemos por un momento el panorama. Imaginemos que el verbo desconectar usado para hablar de secesión, prospera. Imaginemos, pues, una celebración de las juventudes de este partido (una vez elaborada ya la hoja de ruta). El resultado es que ya no corean la consigna "In-de...Inde-penden-cia!" como solían (porque esa consigna gritada por los nacionalistas catalanes pone nerviosos a los nacionalistas españoles). Ahora ya gritan "Des-co... Desconexió!". En sus pancartas y en sus pintadas, el verbo también está presente. "Volem la desconnexió". O "Catalunya no és Espanya, desconnexió". Pero no sólo los jóvenes de ERC se apuntan a desconectar. A todo el mundo le apetece más usar este verbo en lugar de los que se habían usado antes para expresar la misma idea. En los libros de texto, no se habla, pues, de la Guerra de Independencia. Se habla de la Guerra de Desconexión. Y se habla también de la Declaración de Desconexión de Estados Unidos. Y naturalmente nos referimos a los desconexionistas en lugar de referirnos a los independentistas.
El único problema que yo le veo a todo esto de no llamar a las cosas por su nombre es que un día haya que cambiar una bombilla y haya, de verdad, que desconectar la luz general. "Por favor, desconecta cuando te diga", nos dirá nuestro churri o, en su defecto, nuestro lampista, subido a la escalera metálica. Y no sabremos si apretar un botón o invocar el espíritu de Thomas Jefferson.

Ángeles con la cara sucia
Un grupo de indigentes hace su vida en el aeropuerto de Barajas. Uno de ellos fue tiroteado el jueves pasado por dos policías
"Son los ángeles custodios de Barajas". Isabela baja del carrito con el que está barriendo la terminal 1 para esgrimir su pormenorizado conocimiento de todos los rincones del aeropuerto. Y sobre todo de las personas que allí pasan sus vidas. Duermen en los bancos, se lavan en los aseos, comen de lo que les regalan en las cafeterías o en el McDonald's. Isabela habla de ellos como si fueran fantasmas: "Son esquivos, silenciosos, amontonan cosas que la gente olvida o tira a la basura, guardan su casa en los carritos para las maletas. No molestan. Simplemente están".
"Las terminales son zonas públicas. Ellos no molestan", afirma el comisario de la zona
Cada día es un reto. Comen de las sobras de las cafeterías y de los regalos de viajeros
Dos de sus colegas, empeñadas en fregar un baño al lado de las salidas de la misma terminal, se atreven a hacer un cálculo de cuántos son estos fantasmas de Barajas. Los enumeran según la nacionalidad y un pequeño detalle físico: "El portugués de los tatuajes, el rumano dulce, el negrito afro, el indio de la cafetería...".
"El negrito" es Govrage Washington, el indigente que el jueves pasado fue tiroteado por dos policías. Secuencia: los agentes acuden de paisano a Barajas para comprobar un aviso sobre una maleta sospechosa. Ven a Washington, gritando y gesticulando. Le piden la documentación. Él saca un cuchillo e intenta apuñalarles. Los policías disparan al aire dos veces. El hombre saca lo que parece un arma. Los agentes le meten tres tiros en brazo, tórax y abdomen. La pistola era de juguete.
¿Se extralimitaron los policías al disparar a Washington y no intentar primero reducirle? Pregunta incómoda. Nadie se quiere mojar. Un tema espinoso que no hizo reaccionar ayer a ningún partido político. "No podemos opinar sin conocer exactamente las circunstancias del suceso. No es nuestro papel...", repiten desde la Consejería de Presidencia e Interior hasta organizaciones humanitarias como Cruz Roja. Los sindicatos y la Jefatura Superior de Policía cierran filas con los dos agentes. "¿Cómo se reduce a un hombre que está intentando apuñalarte?", defiende Juan Carlos Álvarez, portavoz de la Unión Federal de Policía. "La comisaría de Barajas enviará la información al juzgado y tendrá que ser el juez el que determine si hubo delito o no", agrega. "Los policías actuaron correctamente. Primero intentaron disuadir al hombre y luego tuvieron que defenderse", justifica un portavoz policial. "Los agentes tienen que tener suficientes medios para reducir a una persona antes de disparar. Habría que estudiar este caso en concreto: si uno de los dos policías se puso nervioso, lo que han dicho los testigos...", concede Álvaro Librán, experto en seguridad y director de Consultoría Internacional de Eulen.
Washington continúa ingresado con pronóstico reservado en el hospital Ramón y Cajal. Ayer los médicos le intervinieron por segunda vez. Está intubado y nadie ha ido a verle.
Como él hacía hasta que fue tiroteado, los indigentes de Barajas viven suspendidos en este lugar de tránsitos y encuentros. Hilvanan cada jornada buscando un lugar para lavarse, comer, taparse, dormir. Sus vidas son un misterio.
Flo es uno de los jóvenes con chaqueta verde fluorescente que ofrece información a los usuarios del aeropuerto. Desde hace unos meses, él, de 26 años, y su compañera Cristina, de 24, han hecho buenas migas con otro chaval, que tiene más o menos su edad, pero con una historia muy diferente. Mikel es checo y vive en Barajas desde el 31 de agosto de 2006. Cada tarde charla un rato con sus dos amigos de chaqueta verde. Se mueve entre la terminal 4 y la 1 con el autobús gratuito. No es un mendigo, ni lo parece: "Siempre llevo algo de dinero", cuenta, y pone 40 céntimos en la máquina para comprarle agua a su "amiga".
Es un chico guapo y musculoso, con el pelo bien cortado, camiseta deportiva y sonrisa enigmática. Mikel esquiva las preguntas, no quiere contar por qué se queda aquí, sin despegar y sin aterrizar. "No puedo volver a mi país. Pero tampoco tengo una razón para irme de aquí", contesta misterioso.
En la comisaría del aeropuerto explican que los indigentes no incumplen ninguna ley, ni molestan: "El aeropuerto es una zona pública. No podemos hacer nada con ellos, salvo ponerlo en conocimiento de los servicios sociales", explica el comisario.
Como todos los días, Feld está sentado en un banco de la T-1. Muerde sosegado su bocadillo de tortilla. Hay que esperar para sus contestaciones, no quiere hablar con la boca llena.
Feld Carlos I, indio de 51 años, deletrea pomposo su nombre y deja de comer. Lleva cuatro años viviendo en la zona de personal del aeropuerto, "el sitio más tranquilo de todo el palacio", como llama él al aeropuerto. Sus ojos negros han construido un mundo suspendido entre delirio y realidad. Un mundo del que él es el "emperador". "¿Ha llegado mi limusina?", pregunta salpicando la mirada por todos los rincones, sin mirar a la cara. Con sus dedos de aceituna, hojea un catálogo de hoteles de Madrid. De repente se para y parece como despertarse: "Me esperan aquí", el dedo índice acaricia una foto del hotel Ritz. La audiencia termina.

Friday, July 20, 2007

20/07/07

Calores y granos molestos en el culo

1
Visita a la prima italiana.
Las frutas de las once se han perdido en los bajos fondos de mi cuerpo. Estoy a punto de morir de hambre cuando llego a casa de mis padres y me encuentro el escote de mi hermana. Un saludo cabreado para el médico y poco más. Subo las escaleras para encontrarme con mi prima italiana. Verónica es la primera hija del matrimonio italo-español de mi tía Inma y del fallecido Sandro. Era mal jugador de ajedrez y pésimo perdedor. Los dientes y la nariz son el espejo limpio que ha dejado a su hija. Me pongo a comer la paella deliciosa de mi madre y hablo con mi prima. La familia esta bien: mucho trabajo en toda la gente y todos con salud. Hablamos de lo listo que son los perros que tenemos y de las malas sensaciones que le dejó la visita a mi otra tía. La prima que hizo esta primavera la comunión y a la que no fueron ni mi tía ni sus hijas. Se queda con la espina clavada en el corazón de no decirle algo antes de volverse el domingo a Italia con mi abuela. Me despido de ella y compro lo de siempre en el Mercadona. Mi padre me pilla a la salida con las bolsas en la mano y la palabra en la otra. Quedamos para el domingo por la mañana, ya que nos acompañará a la carrera de la cursa popular del Poble Sec. A las 7:45 pasaré a buscarlos y luego nos iremos a buscar la calle Roser.

2
Carrera bajo el sol.
Llego a las cinco y media a la solana del gimnasio. La monitora de bebés se esta peleando con su novio. Se meten en el coche para no dar el espectáculo cuando ya salgo vestido de luces para correr como un loco. Ocho kilómetros en menos de 40 minutos es una buena marca. La ida la hago a buen ritmo, pero el calor asfixiante me deja el cuerpo al borde de un golpe de calor. La temperatura de mi cuerpo esta ardiendo. Llego a casa tarde para que Gemma se cabree. Brus pide salir y el encuentro fortuito con otro Fox Terrier me hace pensar que tengo que sacarlo más a menudo. El Terrier de 12 años que nos encontramos tuvo un tumor de testículos por aguantarse el pis. No le haré nunca más eso a Brus. Lo sacaré al mínimo detalle de fatiga de pis que tenga.
La noche se termina con un capítulo más de Mujeres Desesperadas en las que la boda de la latina, el encuentro de la ojitos dormilones con su amor de toda la vida y la crisis de la madre de cinco hijos con su marido lesionado y el despido de su chef guapo. Me duermo antes de que acabe, pero llego a la cama puntual. Un poco de enfado transitorio y me cuesta mucho dormir. Hace mucho calor. El grano del culo se despierta.

3
El viernes ataca.
El día se despierta con pocas noticias y mucha música en el iPod. No me gusta escuchar en verano la radio. Me gustan los cabezas de cartel y no los secundarios. Me llevo el iPod para el paseo matinal con Brus y el grano del culo parece tener vida propia. En el agujero gris están contentos porque vendré a trabajar los días 16, 17 y 18 de agosto. Tengo dos días de vacaciones por utilizar y espero utilizarlos antes de marcharme de aquí. Una mañana con poco trabajo y mucho disimulo. La rata esta que trina. Lleva toda la semana haciendo ella sola los peores análisis del año. La cara le paga y yo solo quiero estar al lado de mi mujer.

4
La Noticia de El País.
Otra lengua
Juan José Millás 20/07/2007
Estuve en la apertura del XV Congreso de la Federación Mundial de Sordos, celebrado estos días en Madrid. Había gente de todas las nacionalidades, de todos los colores y de todas las estaturas hablando por los codos, nunca mejor dicho. Los sordos se expresan con todo el cuerpo, incluida la boca, de forma que verlos conversar era como asistir a la actuación de un ballet monumental. Una fiesta. También entre ellos hay oradores mejores y peores, claro. Los buenos buenos te dejaban con la boca abierta, aun cuando no entendieras nada de lo que decían. Resulta increíble que hayamos tardado tantos siglos en darnos cuenta de la riqueza de esa lengua cuya complejidad estudió Oliver Sacks en Veo una voz.
Y todavía hay quien se refiere a los sordos como sordomudos. Resulta inexplicable que hayamos alentado esa barbaridad durante tanto tiempo. No sólo no son mudos, sino que hablan por los cuatro costados (nunca mejor dicho de nuevo), además de por los codos. Producía admiración y un punto de envidia verlos expresarse con los dedos, los ojos, las cejas, la cabeza, el torso, los brazos... Escribían poemas en el aire con la facilidad con la que Picasso dibujaba palomas de la paz sobre el papel. Las cafeterías de los alrededores estaban llenas de gente cuyas manos revoloteaban alrededor de los rostros amigos como enjambres de mariposas en un sueño ecológico. Aquellas manos parecían también pájaros al amanecer, pues sus nerviosos movimientos iban con frecuencia acompañados de destellos verbales semejantes al trino de las aves.
Tenían razones para estar contentos. El Gobierno español acaba de reconocer por ley esa lengua con la que se han cometido tantas injusticias sin que en nombre de ella, en cambio, se haya hecho daño a nadie. Los sordos constituyen una verdadera comunidad cultural en la que no hay tentaciones excluyentes. Llevan siglos luchando por sus derechos desde un asociacionismo pacífico, integrador, ejemplar en todos los sentidos. Fernández de la Vega les dio la bienvenida en su propio idioma, pero se echó de menos a Ruiz Gallardón, alcalde de la ciudad anfitriona, cuyo oído guarde Dios muchos años, porque la vista, evidentemente, la ha perdido.

Detienen a un fisioterapeuta italiano acusado de violar a sus pacientes
El facultativo drogaba a sus víctimas y les cobraba hasta 250 euros por cada sesión
Difícilmente podían imaginar los clientes del fisioterapeuta italiano Roberto Benatti, que su médico los drogaba y violaba cada vez que acudían a una de sus sesiones, que podían llegar a costar hasta 250 euros. La policía italiana, sin embargo, lo ha detenido e ingresado en prisión acusado de haber violado a unos cincuenta hombres, todos pacientes suyos, y de ejercer sin título, según han informado hoy fuentes de las fuerzas de seguridad transalpinas.
La investigación comenzó tras la denuncia de una de las víctimas, que se despertó durante la violación, gritando ayuda a las personas que esperaban en la sala de espera. Al parecer, el falso médico, con el pretexto de que iba a someterles a "estiramientos dolorosos", aprovechaba ese momento para drogara a sus clientes y violarlos posteriormente.
Bernatti, que a pesar de no estar inscrito en el Colegio de Médicos, ejercía desde hace diez años en tres localidades del norte de Italia próximas a Milan, tenía en su ordenador fotografías supuestamente tomadas durante las violaciones, han explicado fuentes policiales.
El supuesto fisioterapeuta también estaba siendo investigado por un delito de evasión fiscal, ya que, según los agentes, no emitía facturas por sus servicios.

Thursday, July 19, 2007

19/07/07

Guiños bajo el calor de la adopción

1
Guiños y holas.
La temperatura se afianza en el verano del barrio. El agujero gris ya es una olla de grillos que se percatan de sus limitaciones. Una semana y poco más para ser libre. Estoy conduciendo en un tiempo bueno. 13:40 para los kilómetros que me separan del parking del gimnasio. Un poco de baño y un hola rápido con Dani el de la barba. Esta a punto de marcharse y me despide mirando a un compañero de sitio. Le doy una palmada imaginaria en el aire y me meto en la piscina. Casi solitario y voy haciendo un tiempo de pena. El bañador azul es un lastre que no consigo vencer. Me esfuerzo por bajar de los 20 minutos pero termino haciendo dos segundos más de la marca. La gente del gimnasio se dedica a tirar el tiempo bajo el sol. Cuerpos iluminados y otro saludo despistado. Carles esta a punto de marcharse cuando yo me voy a ir. Un saludo y un guiño finales para terminar la jornada piscinera en casa y con calor.
Brus tiene mejor la herida, pero no deja de rascarse. Gemma sigue estando más guapa que nunca y las calores y los guiños me afectan demasiado. Una comida rápida para desaparecer en los juegos de fútbol del ordenador y hacer olimpiadas ficticias que nunca consigo ganar. La tarde pasa después de bajarse la música de los Chanclas. Divertidos y sevillanos, como el enano que trabajó en el agujero gris y se marchó de autobusero hace más de un año.

2
La tarde y algo más.
El regreso de Gemma son las ganas de pasarlo bien. Leo un poco a Palahniuk y paseo a Brus bajo el sol de justicia. Mañana tengo que ir a visitar a mi prima Verónica en casa de mis padres y entrenaré a partir de las cinco de la tarde. Mi padre se apunta a la carrera del domingo como invitado de lujo y ya tenemos quién nos va a guardar las llaves del coche. Comeré en casa de mis padres y saldré a correr por los campos veraniegos bajo el sol de las cinco de la tarde. Unas compras sujetas a compilación y la noche se termina haciéndome unos espaguetis a la carbonara y uno de esos arroces con atún, cebolla y zanahoria que tanto me gustan. Dormir a pierna suelta bajo el calor asfixiante de la primera noche del que parece será un verano duro.

3
El kiosquero se duerme.
Un paseo despierto y la música del iPod antes que las noticias de la Cadenaser. Escucho las canciones justas para que Brus no haga nada por la patria y yo llegue tarde al kiosco. Me encuentro con el ciclista con deficiencias del gimnasio y nos saludamos con ánimos. “Nos hemos quedado planchados”, me dice el kiosquero. Me llevo El País y cuento los días que me faltan para mi primera carrera profesional: Tres.

4
La Noticia de El País.
China concentró el año pasado casi la mitad de las adopciones internacionales
Los niños no vienen de París, sino de China. El país asiático volvió a ser en 2006 el principal origen de las adopciones internacionales en España: 1.759 de los 4.472 menores prohijados son chinos. Sin embargo, fueron mil menos que el año anterior, ya que las autoridades de ese país han endurecido los requisitos para entregar niños en adopción. Esto ha repercutido en el total de acogidas, que cayeron un 20% con respecto a 2005. Es el segundo año consecutivo que descienden.
España continúa, a pesar de esto, a la cabeza mundial de adopciones internacionales en términos relativos, según la secretaria de Estado de Asuntos Sociales, Amparo Valcarce. Después de China, como viene siendo habitual, el segundo país en la lista es Rusia (1.290 niños), seguida, ya muy de lejos, por Etiopía (304), Colombia (260), Ucrania (181). Valcarce destacó el auge de Nepal, de donde llegaron a España 173 niños el año pasado.
La caída de adopciones se produjo junto a un descenso de las solicitudes, que pasaron de 11.054 a 9.878. Estas "pequeñísimas fluctuaciones" son, en opinión de la secretaria de Estado, coyunturales. "Suele haber oscilaciones; pero 2006 fue el tercer año en adopciones internacionales en España, sólo superado por los dos anteriores".
Tres de cada cuatro adopciones corresponden a niños de entre 0 y 2 años. Valcarce explicó que los padres suelen buscar que sus hijos se adapten rápidamente, y que ésa es la edad más propicia para que lo hagan. Una vez más, China vuelve a marcar la pauta; la mayoría de los niños de ese país llegó a España con menos de dos años. Por comunidades autónomas, Andalucía y Cataluña están a la cabeza, seguidas del País Vasco, Madrid y la Comunidad Valenciana. A pesar de la caída de las adopciones internacionales, Valcarce aseguró que es una cifra "muy elevada": "En los últimos cinco años se han prohijado 23.012 niños, lo que supone casi el 90 por ciento de los procesos adoptivos de España".



Coney Island contra Disneylandia
La especulación puede acabar con el 'paraíso recreativo de los pobres' neoyorquinos. Una constructora compra allí terrenos para levantar apartamentos y un gran parque de atracciones
Mucho antes de que Hollywood inventara Disneylandia, existía un lugar llamado Coney Island. Cuenta la leyenda que allí, arrullados por las olas del mar que baña Brooklyn, en el sur de Nueva York, entre norias, montañas rusas, freaks y calles con nombres tan azules como Avenida de las Sirenas o Boulevar de Neptuno, Al Capone se ganó el apodo de Scarface, Woody Guthrie y Bob Dylan intercambiaron secretos musicales y Charles Feltman, un emigrante alemán, cocinó el primer hot dog de América. "Si no existiera este lugar, con su playa y sus atracciones, la mayor parte de los neoyorquinos humildes, que son varios millones, no tendrían adónde ir". Son las palabras del capitán Bob, marinero reconvertido en guía extraoficial de este parque de atracciones decadente, donde tiendas, bares y restaurantes a pie de playa han resistido hasta este año el empuje de la modernidad.
Pero es difícil renunciar al progreso cuando empuja a golpe de talonario. Y aunque esta pequeña península, idealizada en las canciones de Lou Reed, inmortalizada en la película The warriors y alabada en los poemas de Ferlinghetti, sea parte de la historia popular de Nueva York, éste podría ser su último verano. "Especulación inmobiliaria. Ocurrió en Times Square, que es hoy una oda al consumismo y a la uniformidad. Y si no lo evitamos, Coney Island acabará igual. Hay una constructora, Thor Equities, que está comprando todos los terrenos, incluido Astroland, el parque de atracciones más grande, que cerrará después del verano. Su proyecto es construir hoteles, apartamentos de lujo y algo tipo Disneyworld. Compran caro y por eso nadie se les resiste", explica Charles Denson, autor de dos libros sobre Coney Island, impulsor del Coney Island History Project y defensor de la memoria de un barrio que desde mediados del siglo XIX, cuando el tranvía lo conectó con el resto de Brooklyn, se convirtió en lo que aún se llama el paraíso recreativo de los pobres.
"Thor Equities quiere que el Ayuntamiento recalifique la zona como residencial. Para eso está subiendo los alquileres y obligando a las familias a renunciar a sus chiringuitos", denuncia Anthony Raimondi. Desde su puesto de venta de puros Gangster Cigars se ve una larga hilera de establecimientos con las persianas bajadas en pleno domingo de julio. "Los arrendatarios no han podido pagar las nuevas rentas. Si esto sigue así, todos tendremos que cerrar. ¿Y adónde irá esta gente? Negros e hispanos, personas con pocos recursos. Aquí aún pueden subirse a la noria por cinco dólares o comerse un perrito caliente por tres. Si hacen hoteles, apartamentos y un parque temático, aquí sólo vendrán turistas blancos", vaticina.
Pero el capitán Bob, menos dramático, asegura que la historia de Coney Island está marcada por los cambios. "En el siglo XIX había un parque de liliputienses. Aquello se quemó. Se construyeron entonces dos parques de atracciones, que también fueron pasto de las llamas. Hubo cabaré, prostitución, mafia... Ahora se habla del fin de Coney Island, pero no acabo de creérmelo. Es incombustible".
Entre el millar de empleados que trabajan en las atracciones, la inquietud es palpable. Aun así, muchos reconocen que una mano de pintura y un poco de modernidad tampoco vendrían mal. En todo caso, ahora sólo les queda luchar por evitar que Coney Island se transforme en otro Disneyworld para ricos, como dice Denson.
Ironía entre sirenas y Neptunos
Sirenas con pelo de erizo y pezones al descubierto, Neptunos de colores insólitos y tridentes improvisados, criaturas del océano envueltas en algas de papel, bandas de música disfrazadas de peces tropicales... Es el carnaval de las sirenas, la Mermaid Parade. Desde hace 25 años, Coney Island recibe la llegada del verano con un desfile de disfraces irreverentes que nada tienen que ver con la formalidad que impera en los que se celebran en la Quinta Avenida de Manhattan a lo largo del año. La Mermaid Parade se creó en 1983 para revivir el Mardi Gras que durante los primeros cincuenta años del siglo XX se celebraba en esta mítica playa. Es un canto a la creatividad y a la imaginación y también a la impostura: para desfilar y aspirar a alguno de los premios es necesario, entre otras cosas, sobornar a los jueces, cuyo nivel etílico al terminar la marcha suele inducirles a meterse en el mar con peluca y traje. La Mermaid Parade también ha sido, tradicionalmente, soporte de comentarios sociales mordaces: este año un grupo se disfrazó de hoteles de lujo para criticar el posible fin de Coney Island, otros señalaron el final de la serie Los Sopranos creando el grupo The Sea (mar) Sopranos y tras la muerte de Joey Ramone desfiló una banda de sirenas melenudas en una furgoneta denominada The Mermones.

Wednesday, July 18, 2007

18/07/07

Kilómetros sin música pensando en el Clínic

1
Martes caluroso
La risa enlatada de la cinta estaba cubierta de sudor. En el vestuario todavía se componen los números de taquillas individuales y cambiarse en el zulo se deja para más adelante. Le hablo al doctor Pau, que se sigue tapando las vergüenzas pero que estoy a punto de vérselas desde lejos. Me acerco para dejar la bolsa en la taquilla que me toca (justo al lado de la suya), y le pregunto por su familia en Japón. Ha habido un terremoto de 6.7 grados en la escala Richter y me intereso por lo que ha pasado. Me lo agradece hablándome de la edificación de los edificios en Japón y de cómo su suegro arquitecto tiene construido un búnker en su casa. Me habla de su primer terremoto y de lo bien que lo saben hacer los nipones. Me quedo hablando de política, edificios que no se caen y transferencias económica con Carles dos y con el doctor Pau. Luego me subo a la cinta para correr mis series dentro de la sauna tapada del gimnasio. Me siento uno más dentro del organigrama del gimnasio. Hasta el jefe me saluda como si me conociese y eso que solo soy uno más. Corro series de dos minutos a toda mierda para ver en cuánto tiempo hago los 5,8 kilómetros a los que me tendré que enfrentar el domingo en el Poble Sec. No bajo de los 30 minutos y eso que he corrido a ritmo vertiginoso. No sé cómo acabará todo.
Llego a casa tarde. Las cinco en punto son cuando termino de comer. Brus se pasea en la terraza sin ganas de nada y yo me caldeo bajo el sol insoportable de este julio caluroso.

2
Voy a cocina.
Gemma esta cada vez más guapa y yo me paso por la fábrica para comprobarlo. Se va a comprar uno de esos test para ver la fertilidad de su cuerpo y yo me quedo asustado en la puerta del coche. He decidido ir a clase de cocina por última vez hasta septiembre. Aparco cerca y bien. Entro puntual y busco una botella de agua fresca que no aparece. Intento leer a Palahniuk, pero no me engancho a su buena novela. Estoy un poco gandul para leer últimamente. A la media hora llega el gracioso de Mataró y nos pasamos la hora y media que nos quedamos hasta las ocho en punto hablando de las Santes de Mataró, de las canciones de No me pises que llevo chanclas y demás tonterías. La gente se cansa de nuestras voces y nos vamos criticando al amigo de la poco pelo. El Bartolo con botas de montaña en pleno verano asusta con su cigarro en la mano. Pelado y sin rechistar nuestro saludo. Nos vamos deseándonos buenas vacaciones y con ganas de bajarme canciones de los graciosos chanclas.

3
Tarde y noche y mañana.
Apesto a frito para pasear a Brus. Gemma esta escaneando fotografías de su infancia y yo me tiro casi media hora de paseo con Brus. Ya no hay series para ver, ni nada que grabar. Vemos la serie catalana durante la cena y nos dormimos tarde sin ganas de seguir leyendo los Fantasmas de Palahniuk.
La mañana se despierta puntual y fresca. Brus se pone en su sitio y yo paseo con el iPod a tope. Se ha quedado toda la noche cargándose en el aparato que me regalo mi hermano en Navidad, así que me lo pongo por si falla. Luego llego al agujero gris y espero la auditoría de los huevos. Pongo el desayuno en el congelador una hora y compruebo el estado de mis candidaturas. La oferta a la que me apunte del Hospital Clínic de Barcelona estoy en proceso. Con eso me quedo. Con eso y con las ganas de vacaciones para salir del agujero gris de una vez.

4
La Noticia de El País.
Sueldos
Elvira Lindo 18/07/2007
Hay un tipo de mendigo universal, ese que entra en el vagón del metro y te da una charla sin mucho convencimiento. La frase antológica de este profesional de la mendicidad es: "Antes prefiero pedir que robar". Dicho mendigo universal, personaje valleinclanesco que echa mano de una retórica bondadosa para enternecer al pasajero, sabe de antemano que nada va a conseguir y que provoca el escepticismo de unos pasajeros que no suelen darle nada. El mendigo universal se baja del vagón cagándose en los muertos del pasaje y decidido a pegarle el tirón a una vieja, no porque él quiera, ¡cuidado!, sino porque se ve abocado por la indiferencia de un público que va a lo suyo y que, según nuestro mendigo moralista, se convierte en cómplice y corresponsable del consabido tirón a la viejecita.
El personaje se me vino a la cabeza cuando leí que el alcalde de Mijas, don Agustín Moreno, se ha visto obligado a dimitir por coherencia personal, o sea, porque el partido le instaba a rebajarse el generoso sueldo que él mismo se había asignado. El ciudadano no sale de su asombro ante el hecho de que no haya una ley que decida por encima de los deseos de los políticos, y en estos días es un tema recurrente el comparar el sueldo de tu alcalde con el del pueblo de al lado. A ver quién lo tiene más grande. Pero lo que es verdaderamente de antología es la razón por la que el ex alcalde de Mijas justificaba esa cantidad tan estupenda de dinero. Según el político, en pueblos con una fuerte presión urbanística, el alcalde ha de estar blindado con un buen sueldo para no caer en la tentación de aceptar gratificaciones de los constructores. A esto se le llama poner el dedo en la llaga.
Los empleados infrapagados, los mileuristas, toda esa parte del país que vive lampando, deberían aplicarse el cuento: mejórenme el sueldo, por favor, porque no quiero caer en la tentación de levantarle dinero a la empresa. Lástima que a los trabajadores no se les presente la posibilidad del pillaje para poder presionar al jefe con semejante honradez.
Para colmo, luego tampoco les tiran del bolso a las abuelas. Más que buenos son tontos.

Aprende a tocar cualquier canción sin saber música
La mayoría de las transcripciones que encontramos en Internet han sido creadas por guitarristas aficionados para compartir sus canciones favoritas con los demás
Millones de personas en el mundo han querido aprender a tocar "Stairway to Heaven", de Led Zeppelin, en su guitarra alguna vez. Antes de que Internet se volviera accesible para todos, había que contentarse con fotocopias de fotocopias de las partituras que nos prestaban los amigos. Hoy, en cambio, basta con teclear "Stairway to Heaven tab" en un buscador y nos saldrán cientos de miles de alternativas. La palabra clave para acceder a un universo de música popular en un lenguaje que cualquier guitarrista puede entender es tab".
Un tab (de tablatura) es un archivo de texto que contiene una canción transcrita a cifrado de guitarra. El cifrado es un sistema de escritura musical en el que, en lugar de leer notas, encontramos las posiciones en que tenemos que poner los dedos sobre el instrumento. El de guitarra consiste en un diagrama que representa las seis cuerdas de la guitarra con unos numeritos encima que indican el traste sobre el que hay que pulsar con el dedo para que suene la nota deseada. Es muy sencillo y permite transcribir con facilidad cualquier melodía. El sistema se lleva utilizando en Europa desde la Edad Media. Hoy en día, la mayoría de las transcripciones que encontramos en Internet han sido creadas por guitarristas aficionados para compartir sus canciones favoritas con los demás.
Podemos también encontrar canciones con los nombres de los acordes a tocar sobre su letra. Es frecuente encontrar canciones que emplean la nomenclatura americana, que utiliza letras en lugar de los nombres de los acordes. En este caso, basta con saber que la equivalencia de acordes y letras comienza con la letra 'A', que equivale al acorde 'LA'. A partir de ahí, la 'B', la 'C' y las demás letras siguen las notas de la escala de forma normal (SI, DO, RE?).
Algunas páginas interesantes
De los miles de sitios que existen para obtener canciones, hemos seleccionado los siguientes por la amplitud de su archivo y la facilidad que presentan para encontrar canciones.
http://www.chordie.com. Casi un millón de canciones transcritas y un buscador muy claro y agradable de usar. Incluye, además, una guía de acordes en los archivos de "acordes" mostrando las posiciones de los empleados en la canción. Mediante registro gratuito, se accede a un foro y se obtiene la posibilidad de crear un libro de canciones online con nuestros tab favoritos. También tiene un complemento de FireFox para añadirle al navegador. A diferencia de otros muchos sitios de este tipo, la única publicidad que muestra es la de Google. La página está en inglés.
http://lacuerda.net. Es un buscador de canciones centrado exclusivamente en el mundo hispano. Tiene un archivo muy completo que abarca desde punk español a los padres de la canción de autor latinoamericana, pasando por David Bisbal e incluyendo, a modo de rareza, la canción en castellano que Dover añadió en 2001 a la reedición de su primer disco. Si uno busca canciones en inglés, es derivado a los resultados de la búsqueda realizada en www.ultimate-guitar.com/Esta página latinoamericana, incluye también canciones en quechua, náhuatl, catalán y gallego, entre otras lenguas. Y, además, si no tienen la canción que buscas, se les puede pedir que la busquen.
www.ultimate-guitar.com. La idea de un estudiante ruso de la universidad del enclave de Kaliningrado se ha convertido en un archivo impresionante de tabs en lengua inglesa. Su buscador también da acceso a una base de datos que incluye reseñas, artículos y hasta lecciones on-line de guitarra.
www.ogregod.com. Para los amantes del metal y el Hard Rock, la página del noruego Oddgeir Austad es un archivo especializado en buen rock'n roll. Tiene el mérito de haber comenzado como una iniciativa personal y contar ya con cerca de 40.000 canciones transcritas.
www.votolatino.com.ar. Especializada sobre todo en música en español. A pesar de que la publicidad que inunda esta página pueda desorientar, merece la pena bucear su archivo y toparse, además de con una amplia selección de rock latinoamericano, con las canciones de Raphael listas para ser cantadas.
Pero si buscamos algo más concreto, como, por ejemplo, estudios de guitarra clásica, merece la pena hacer una búsqueda con la palabra mágica tab. La oferta de géneros que ofrecen las páginas de aficionados es impresionante. Con un poco de paciencia, es posible encontrar prácticamente cualquier canción preparada para nuestro instrumento.
Transcripciones en peligro
Si queremos tener un buen archivo personal de canciones, tal vez hayamos de darnos prisa y comenzar a guardar las transcripciones en el disco duro. La Asociación de Editores de Música (MPA en sus siglas inglesas) norteamericana mantiene una férrea campaña contra este tipo de sitios, acusándoles de violar los derechos de autor de los músicos. En junio de 2006, consiguieron hacer que www.olga.net, una de las páginas pioneras en la difusión de transcripciones, cerrara hasta que la situación legal de su actividad fuera aclarada.
Otras páginas han sido amenazadas con acciones legales por la MPA. Algunas han cedido y otras se mantienen en la red, pero, de momento, no existe ninguna sentencia que condene la difusión de transcripciones personales de canciones hechas por particulares.

Tuesday, July 17, 2007

17/07/07

Lunes de relajación con el Nan Roig

1
Lunes relajado.
La piscina se encharca con el guapo y su monitora especial. Le esta enseñando a nadar para un triatlón en Masnou y yo voy recorriendo mi kilómetro a ritmo constante, sin sobrepasar los 20 minutos. Seguimos en el vestuario decente y las llaves me ponen al lado de los Carles. Un saludo ligero al entrar y vuelta a las andadas de hablar de carreras, calores y poco más. Ha hecho cinta y eso mismo haré yo mañana. Las series de minutos subiendo y bajando de velocidad se hacen mejor subido en una cinta que sudando bajo el sol de las tres y media de la tarde.
Me relajo al ducharme y llego a casa viendo la belleza de mi mujer cada vez más delgada. Se lo digo y ella se va sin mirarme mal. Brus esta enfermo de picores. Se esconde, se guarda la ropa y bebe agua como un descosido. Yo me pongo a mirar de nuevo episodios de “El Nan Roig” que ya he visto y que me siguen pareciendo geniales. Dos episodios buenísimos de Rimer, el Gato y los demás haciendo viajes en el tiempo y llegando a planetas de cera con personajes buenos y malos, o cambiándose de cuerpo para comer como cerdos.
La tarde pasa caliente en casa. Paseo a Brus sin ganas después de ducharlo y de que esté limpio y huele bien. Las heridas parecen mejorar y ya tengo ganas de correr el domingo en el Poble Sec. Vuelvo a mirar la web de la carrera y allí seguimos mi hermano y yo en la lista de inscritos. Miro tiempos de corredores, futuras carreras y mi cuerpo parece aguantar. Una cena de gulas con huevos de codorniz termina dejando paso a un nuevo concurso de identidades guardadas que nos hacen estar despierto hasta las tantas de la noche.

2
Un poco de martes.
Salir tarde al paseo y llegar más tarde de las siete al agujero gris. Ya me han descartado de los dos trabajos a los que me apunté ayer. Soy un inútil que no vale para nada. Hoy me vuelvo a apuntar a diestro y siniestro en una oferta del Hospital Clínic de Barcelona para hacer análisis de los cuales no he oído ni oiré nada en mi vida. Me paseo por el agujero gris pensando en lo positivo de seguir aquí: tocarse las narices y salir a las tres de la tarde para tener todo el tiempo del mundo.
Me intento leer el diario para buscar algo que me interesa y me autoimpongo ir esta tarde a la última clase de cocina de la temporada. Las cosas se van terminando y mi hoja del día también. Hoy toca correr 38 minutos sobre la cinta con cuidado de no hacerme daño.

3
La Noticia de El País.
Abracadabra
Santiago Roncagliolo 17/07/2007
Josep Maria tenía ocho años y un problema óptico. Pero, a pesar de ello, leyó con claridad el nombre de la tienda, que parecía salida de un cuento de hadas y auguraba misterios y secretos: El Rey de la Magia. Cuando empujó la puerta, sonaron unas campanillas, y de la trastienda emergió un caballero vestido con traje gris, corbata y sombrero.
-¿Puedo comprar algo? -dijo el pequeño con los ojos como dos platos detrás de las gafas.
-No.
El niño miró a su alrededor. Los escaparates rebosaban de varitas mágicas, chisteras y cartas marcadas. El hombre continuó, sin inmutarse:
-Tengo que atender a un cliente muy importante. No puedes estar aquí.
Nadie entró a la tienda. Pero el niño se tuvo que ir.
No se dio por vencido, y continuó visitando el local. Su primera compra fue un gran dado que cambiaba de cara en el interior de una caja, y no sería la última. Empezó a asistir a los espectáculos de ilusionistas que pasaban por Barcelona. A los 15 años, sabía que su futuro tendría que ver con el arte del engaño. Se ofreció para trabajar en El Rey de la Magia, pero el propietario lo rechazó de nuevo. Dijo que ya tenía suficiente personal. Josep Maria nunca había visto a nadie en ese lugar. Sólo escuchaba el sonido de la gente trabajando en la trastienda, como si fuesen duendes o fantasmas.
Hoy en día, Josep Maria Martínez y su esposa Rosa son magos y dueños de la tienda, situada en el número 11 de la calle de Princesa. Fuera de eso, poco ha cambiado en ella. Aún hay que abrir la puerta de campanillas para entrar. A las maravillas de los escaparates se han sumado algunas bromas más modernas (sangre falsa, dedos amputados, mocos y cacas). Y el antiguo propietario, Carles Bucheli Sabater, sigue presente en las fotos que cuelgan de las paredes negras. Sólo que ya no lleva su traje gris, sino un turbante, un traje de prestidigitador hindú y un nombre artístico: Carlston.
Cerca de ahí, atravesando las enrevesadas callejuelas del Born, en un rincón oscuro de la calle del Oli, Josep Maria y Rosa mantienen un pequeño museo con libros, trucos, trajes y fotos que retratan los más de 100 años de historia de El Rey de la Magia.
El museo rinde homenaje al prócer Fructuoso Canonge, un lustrabotas de la plaza Reial que consiguió fama internacional con su talento de ilusionista. Hasta la primera mitad del siglo XIX, la magia era cosa de charlatanes y estafadores de baja estofa que actuaban en los mercados y ofrecían curas milagrosas. De hecho, hasta la abolición del Santo Oficio en 1834, estaba penada por ley. Pero a partir de entonces, algunos prestidigitadores comenzaron a sacarla de esas tinieblas para colocarla bajo los reflectores del espectáculo y llevarla a los grandes teatros. Canonge hizo giras por Europa y América, y fue el único mago que actuó en el Liceo.
En los afiches de esos años, los ilusionistas son elegantes caballeros de frac recién llegados del infierno. Uno de ellos, Raymond, aparece sonriente brindando con el demonio. La botella de champán la han abierto dos diablillos. Murciélagos sobrevuelan la escena y monstruos se arrastran por el suelo. Otro de esos magos, Von Arx, presenta el espectáculo El trono del misterio: sentaba a una mujer en ese trono y la desaparecía. En la publicidad, el asiento está decorado con huesos humanos y custodiado por dos esqueletos. Alrededor del mago -que, como siempre, va de frac- varios diablos le rinden pleitesía.
Todas esas figuras inspiraron a Joaquim Partagàs y Jaquet, que a finales de siglo fundó la tienda y escribió un libro: El prestidigitador optimus o magia espectral (secretos de ciencias ocultas). Entre los números de su salón mágico, junto a la mujer araña y la momia, se contaban las sombras chinescas o los dioramas. El ámbito de acción del diablo aún no se diferenciaba del espectáculo visual.
El heredero de Partagàs en la tienda fue Carlston, el del turbante. Y para entonces, la magia venía de Oriente. El mago chino Fu Man Chu -que en realidad era inglés- había combinado con éxito magia y exotismo, y sus visitas a España crearon escuela. Li Chang, El Demonio Amarillo, montó todo un espectáculo de variedades con bailarinas en minifalda, enmascarados y números dramáticos, y luego dirigió su propio circo. Carlston, por su parte, creó una variante arábigo-hindú. Sus decorados incluían imágenes de Shiva y asistentes vestidos como Aladino.
Pero en el museo también se exhibe el lado oscuro de la magia. Hay un afiche de los hermanos Roca, magos itinerantes que montaron una casa del terror durante la primera mitad del siglo XX. Los Roca se presentaban en las ferias de los pueblos exhibiendo como atracciones a autómatas y fenómenos. Era famosa su mujer serpiente.
Quizá ese tipo de espectáculos desacreditó a los magos. Quizá el mundo se volvió más escéptico. O quizá, como opina Josep Maria, la Administración comenzó a ocuparse de la cultura, y siempre despreció la magia como superchería. El caso es que, a partir de los años sesenta, los magos empezaron a desaparecer de los grandes teatros. Y, sin embargo, aún son muchos. En un día, entran en el local de Princesa grandes y pequeños, hombres y mujeres, en diferentes grados de instrucción mágica.
La tarde que visito la tienda, un pequeño de ocho años con gafas entra y pide que le enseñen un truco. Josep Maria saca de una gaveta un pañuelo negro y murmura unas palabras mágicas. Yo me distraigo contemplando a Carlston, su severo maestro, que me observa desde la pared con aire de reprobación. Me parece que es sólo un instante.
Cuando vuelvo la vista, el niño ya no está.

Tuesday, July 10, 2007

10/07/07

Tanto tiempo que me daba vergüenza volverme a poner delante de una pantalla en blanco para pedirte perdón. Soy un descuido desastroso que piensa en sus cosas y no se preocupa del resto del mundo. En el fondo hay algo de real en eso que digo, pero también soy el hombre más enamorado y con más suerte del mundo. Te tengo a ti y no puedo pedir más. Ya sé que no cuesta nada dejar de hacer una cosa que me gusta por ti. O que debería no poner caras cuando voy a comprar contigo, pero me das tanta confianza y estoy tan bien a tu lado que me relajo y soy más yo mismo que cuando estoy solo. Jamás había tenido la confianza que tengo con nadie como la tengo contigo. Siempre he sido muy cerrado. Me estoy abriendo a conocer gente, a tener amigos con aficiones similares. Eso crees que nos separa, pero yo creo que todo nos une. Hasta lo de los horarios cambiados nos une. Piensa en cuando la niña esté todo el día dando guerra. Tendrá a la mama por la noche y al papa por la mañana a primera hora para no dejar de jugar y de cansarnos. Estoy tan orgulloso de lo buena madre que vas a ser que no concibo el mundo sin que tú estés a mi lado. Intentaré no volver a ser tan egoísta y estaré más por las cosas que me dices. (Ya sé que suena tan repetido y tantas veces oído, pero no puedo vivir sin ti y no quiero perderte por nada del mundo).
Ahora me gustaría decirte la ilusión que me hace salir a correr con gente que desde hace años veía en el gimnasio y que me parecían lejanas y que nunca podría ir con ellos a correr y ahora me llaman y cuentan conmigo para apuntarme a carreras en sitios lejanos y hasta me ofrecen su casa para que me cambie y me duche sin conocerme demasiado. Incluso me dicen que cuando hagan alguna cena con la gente del gimnasio si quiero me puedo apuntar (esto te lo escribo y ya sé que no te lo he dicho, pero si algún día voy con ellos estaré pensando solo en ti). Y me gusta quedarme a tomar algo con gente tan diferente a mi y que parecen aceptarme. Así, cuando empiecen las carreras por algún sitio de Catalunya y ellos se apunten, también contarán conmigo para ir con ellos…es algo que me hace ilusión, pero la única razón de vivir que tengo es estar contigo. Solo esa. El resto de las cosas que hago y que me olvido de decirte son secundarias. Como siempre te recordaré una cosa importante. La más importante. Eres mi inspiración, mi musa, la razón por la que sigo viviendo. Te quiero cada día más, mi princesa, mi todo.