24/07/07
Perdiendo aceite del coche
1
Lunes con pitidos.
Salgo del coche temblando después del doble pitido en la señal luminosa del aceite. Nado mis piscinas y hablo con Carles de nuestras carreras del fin de semana. Él en el puesto 240 y tantos y yo en el 47 de más de 150. La temporada se ha terminado y mi cabeza no deja de ver pasar las fotografías que he visto en el agujero gris: antiguos compañeros de instituto como el Padrosa o aquel tipo de electrónica que era el mayor de todos nosotros, corren junto al amigo andaluz de mi tío Fernando, aquel Angel de pene largo y su hijo con cara de gilipollas. Hay gente que conoces de vista y que corren desde hace muchos años. También esta mi primo Oscar corriendo con los policías de Las Franquesas junto a su padre, apuntado a muchas Medias Maratones y demás carreras que dejan las piernas destrozadas. Fotografías de carreras que me gustaría correr y a las que me encontraré con gente del pasado que mantiene su tipo porque corre mucho. Tiempos muy buenos en carreras de 21 kilómetros que dentro de poco yo estaré metido. Espero.
Ahora me preocupa el pitido del coche. La señal de aceite ha dejado la marca hasta límites insospechados. Dejo el coche cerca del bar y me llevo el libro de instrucciones para ver cómo rellenar de aceite el coche. En casa Gemma se encuentra mal y no va a trabajar. Veo un par de episodios de El Nan Roig y me quedo a su lado. El paseo con Brus se hace temprano y nos vamos a dormir temprano para no molestar demasiado.
2
El aceite que pierde el coche.
Me quedo soñando cosas estúpidas que no me llevan a ningún sitio. No he llamado a Jordi para quedar a comer hoy. Gemma se piensa que es por culpa suya, pero yo sé que no es así. Mi hermana ya nos ha apuntado a mi hermano y a mí en la Cursa de Les Santes de Mataró. Tenemos los dorsales 14 y 15. Demasiado rápidos para ser de fuera de la ciudad. Me despierto tarde y paseo a Brus con rapidez. Tengo que rellenar de aceite el coche y no sé cuánto tardaré en hacerlo. Diez minutos después de echar aceite y comprar en la varilla el nivel, para comprobar que llega al límite por abajo, decido irme a trabajar y comprar el fino diario del día. Ayer fue mi primer día sin periódico en muchos años y no me sentí raro. Al llegar al parking del agujero gris, me doy cuenta que el coche pierde muchísimo aceite. Tengo que dejarlo en ese mecánico que hay cerca del limpiacoches de la Ballena Azul. Voy antes de las ocho y veo que no abren hasta las nueve. Se lo explico a todos los compañeros y cuando empiezo a trabajar, antes de la hora, me voy a llevarlo hasta la puerta a las nueve menos cinco y ya hay gente haciendo cola. El chico me coge enseguida y lo dejo hasta las tres de la tarde. No sé qué tendrá el coche, pero el aceite fue el culpable de la gripada de motor de mi otro Golf y no quiero que esta vez me pase lo mismo. Camino de regreso al agujero gris para llamar a Gemma y comprobar que se ha vuelto a quedar en casa. Espero que si hay alguna llamada no sea del mecánico diciéndome que el coche esta para el arrastre. Cruzo los dedos y trabajo. Trabajo y lo que tenga que pasar ya lo contaré mañana.
3
La Noticia de El País.
¿De quién es Marilyn?
California prepara una ley para proteger a los herederos de celebridades
Cuanto más famoso, más rentable suele ser un cadáver. En el caso de Marilyn Monroe, los beneficios que generan los derechos sobre su imagen, 45 años después de su muerte, ascienden a 5,8 millones de euros. Pero desde el pasado mayo, la imagen de la rubia más explosiva de EE UU ha comenzado a aparecer en productos tan anodinos como bragas y calzoncillos que se venden por Internet. Y para evitar la explotación ilimitada de la imagen de famosos ya fallecidos, el Estado de California se plantea aprobar una ley que tenga carácter retroactivo y que permita a los herederos designados por celebridades que dejaron claro antes de morir quién gestionaría sus derechos que lo puedan seguir haciendo, incluso cuando no se trate de familiares.
La iniciativa pretende atajar la explotación indiscriminada de imágenes en objetos de todo tipo
Hasta el pasado mayo ésa era la situación, gracias a una ley de 1985 y que en teoría también se aplicaba a los fallecidos antes de esa fecha. Pero una sentencia que dio entonces la razón a cuatro fotógrafos que contribuyeron a inmortalizar a Monroe y que reclamaban su derecho a sacar partido de aquellas fotografías, ha cambiado el panorama radicalmente. Según el juez, esa ley no es vinculante para los casos de celebridades que, como la actriz, fallecieron antes de 1985 y, por tanto, sólo tienen legítimo derecho a explotar su imagen sus herederos directos y, si no los hay, como en el caso de Monroe, cualquiera puede hacerlo. De ahí que los legisladores, encabezados por la senadora Sheila Kuehl, una estrella de la televisión de los sesenta, quieran intervenir.
"Esta ley es un intento por reconocer el derecho a publicitar y utilizar la imagen como un derecho de propiedad que se extiende más allá de la muerte y que puede dejarse en herencia como si se tratara de una propiedad física", ha declarado Kuehl, quien ha conseguido que su propuesta se discuta, sea recomendada por un comité del Senado y vaya a someterse próximamente a votación.
En el caso concreto de Monroe, el copyright de imágenes como los picantes desnudos de la serie Red velvet (que fue portada de Playboy) estaba en manos de su autor, Tom Kelley, pero la explotación de los derechos comerciales no, ya que Marilyn se los legó a Lee Strasberg, inventor del método de interpretación homónimo y profesor de la actriz. Anne Strasberg, viuda y heredera de ese legado, gestiona desde la muerte de su marido y junto a la empresa CMG Worldwide la imagen de Marilyn y jamás ha permitido tomar decisiones relativas a las fotos a Kelley o a los herederos de Milton Greene, que tomó más de 3.000 instantáneas de la mítica actriz.
Tras largas disputas judiciales, los herederos de los fotógrafos, agrupados bajo el nombre Milton Greene Archives, han conseguido que un juez les dé la razón. Durante años recibieron múltiples ofertas para explotar sus fotos, todas autorizadas por Marilyn, pero siempre han tenido que pasar por la aprobación de Strasberg, que en muchos casos les ha negado el derecho a utilizar la foto. De aprobarse la ley de Kuehl, los fotógrafos verían nuevamente cerrada la puerta a los beneficios. No es la primera disputa que se produce en relación a la explotación de la imagen de actores o cantantes. Hace unos años, Fred Astaire bailó mano a mano con una aspiradora en un anuncio que fue declarado ilegal y John Wayne cabalgó en un anuncio de cerveza. Ambos llevaban años muertos y hay abogados, como Carole Handler, que han conseguido construirse una carrera defendiendo las causas de artistas como Elvis o Groucho Marx. "Está claro que es posible defender los derechos de imagen de las estrellas incluso después de su muerte", precisó esta abogada en el diario Los Angeles Times.

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