12/06/07
Esa distancia que dices ver en mi cara o en mi cuerpo, es por culpa de las ilusiones que podría matarte si ahora me fuese a otro trabajo y te dejase sin vacaciones. A mí también me apetecería ir a Ibiza, o a Cerdeña o a Mallorca otra vez para despertar el recuerdo de una de nuestras mejores vacaciones, pero estoy seguro que cuando menos me lo espere y casi cuando menos lo quiera, me tendré que ir a otro sitio; me quedaré sin los días de vacaciones y te fastidiaré a ti las tuyas. Por eso estoy serio. No estoy distante por nada más. Te quiero cada día más y muchos días, muchos momentos en los que te miro desde la distancia (mínima o cercana), pienso que soy el hombre más afortunado del mundo. No hay nada que no me guste de ti (hasta empieza a gustarme tu marido, ja ja). Por eso quiero ser lo mejor para ti y no defraudarte. Quiero que estés tan orgullosa de mí como yo lo estoy de ti. Sé que ningún problema que surja no va a tener solución si tu estás a mi lado. Es un lujo vivir contigo. Eres un lujo mi amor. Y luego te miro en el futuro y te veo haciendo esas cosas maravillosas que le escribes a nuestra hija, a nuestra catalana de ojos rasgados que ya sabe que un día cercano tendrá a la mejor mamá del mundo. La querrás tanto que se sentirá tan querida y tan a gusto como yo me siento a tu lado. No puedo pedirte más, y casi me estoy emocionando en verte con nuestra hija, metida en nuestra cama, en medio de los dos, escondiéndose bajo las sábanas para que la encontremos y le digas una de esas cosas que tan bien describes en tus escritos. La mejor mamá, la mejor mujer, la mejor escritora. Mi musa siempre serás tu. No te puedes imaginar cuánto te necesito y te quiero.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home