26/03/07
Todavía no sé muy bien qué me pasa. Lo de anoche (y lo del sábado o lo de otros días), no fue un rechazo a ti. No fue que no quisiera besarte, abrazarte y amarte como si fuera la primera vez. No fue una repentina huida de ti porque ya no te desee. Te deseo tanto como aquellas noches de los besos apasionados dentro del coche, esperando que se hiciese rápido de noche para alejarnos de la vista de los curiosos; buscando un rincón tranquilo en un descampado o en un polígono industrial sin trabajadores ni vigilantes pesados que nos molestasen. No sé qué me pasa con la libido, pero parece que la tengo por los suelos.
Tengo las ganas de sexo metidas dentro de una mochila cerrada y parece que no quiere salir de ahí. Y no es por tu culpa. No es que ya no me guste tu cuerpo, ni que ya no te desee. Te lo repito una y mil veces: Te deseo tanto como esos días pasados dentro del coche buscando un lugar tranquilo para nosotros dos. Pero hace unos días que las ganas de hacerlo se esconden demasiado y no quieren salir. Antes incluso podía pasar días sin hacerlo contigo, pero tenía necesidades fisiológicas de hombre y me aliviaba yo solo. Ya sé que queda mal contártelo así, pero no te lo escondo. Incluso veía películas subidas de tono y enseguida estaba a punto. Luego seguía teniendo ganas de estar contigo por muchas escenas verdes viese o por mucho que me tocase. Seguía buscándote y teniendo ganas de ti, pero ahora algo me falla. A mí. Ahora no tengo la necesidad fisiológica de ver esas películas, o visitar páginas por Internet para tocarme. Y, lo peor, es que parece que no tenga ganas de ti, pero si que tengo, lo único es que están escondidas y un día (pronto) saldrán desde donde estén para volver a demostrarte lo mucho que me pones, lo mucho que me gustas, lo mucho que me excitas y lo mucho que te deseo. Parece que estoy metido dentro de una huelga sexual que me deja el cuerpo frío cada vez que pienso en eso. Pero todo esto me pasará y volveré a demostrarte lo mucho que te necesito. En todos los aspectos. Lo mucho que necesito tu cuerpo pegado al mío, lo mucho que necesito tus besos, tus caricias, tus palabras al oído...Lo mucho que te necesito el resto de mi vida.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home