Wednesday, October 25, 2006

25/10/06

Ya recuerdo esta sensación. Es la misma que tenía cuando éramos novios y sufría cada noche al llegar a casa porque podía perderte. Tengo la misma presión en el pecho que me ahoga y siento que te quiero cada día más. Entonces, cuando éramos novios, te decía muchas veces que te quería, que eras la mujer de mi vida, pero todavía no podía sentirlo tan fuerte como lo siento ahora. Sé que he sido un estúpido al escribir esos correos a gente que deseo ahora mismo la muerte si te pierdo. Nunca había deseado la muerte a nadie como la deseo a esa gente, si te pierdo por culpa de esta equivocación que quiero solucionar como sea, desearé más que nunca en mi vida no haber nacido, no haber escrito nada que no fuese para ti, porque tú eres mi musa, mi inspiración. No puedo imaginar la vida sin ti.
Cuando éramos novios me dolían las discusiones, pero yo me iba a casa de mis padres y tu quedabas en casa de los tuyos. Pasaban las horas y nos volvíamos a ver con los problemas diluidos. Ahora nos acostamos en la misma cama y no soporto no poder besarte, no poder abrazarte por la espalda mientras tu lees tu libro y cierro los ojos y espero que tardes mucho en que tengas sueño y apagues la luz, porque eso significa que te bajaras por las sábanas hasta la mitad de la cama y yo me quedaré sin poder abrazar tu espalda, no podré oler tu pelo ni podré acariciar tu barriguita o subir y bajar mis manos por tus piernas. Sólo tengo una cosa clara en éste mundo: que te quiero y quiero estar contigo. Lucharé lo que haga falta para demostrarte que esa equivocación ya ha pasado. Te necesito. Necesito abrazarte cada noche hasta que termines de leer tus páginas del libro, sentir tu cuerpo junto al mío. Sentirte cerca, con mis manos rodeando tu cintura, notando cada vez que respiras. Si pierdo eso sé que me moriré. Necesito cada noche estar abrazado a mi musa. Te necesito. Te quiero. No me dejes nunca, por favor.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home