Thursday, September 21, 2006

21/09/06

Anoche volví a temblar de miedo. Veía tus ojos que me hablaban con reproches que no debía permitirme. Ya sé que tú te preocupas de los papeles, de las facturas de casa, del dinero que tenemos en los sobres del banco. De eso y de muchas cosas de las que yo, por relajación y seguridad de que tú lo tienes controlado, no me preocupo tanto como debería. Tenías razón en parte de lo que me decías, pero no era verdad que no te escuchaba; te escucho más que cuando éramos novios, estoy pendiente de cada palabra tuya, pero quizás fuera el miedo a equivocarme lo que hacía que me liase en las palabras que decía. Anoche temblaba de la misma manera que hacía cuándo éramos novios y te notaba distante. Sufría por si me dejabas o por si me decías que no querías verme esa tarde. Yo me quedaba en casa en mi habitación escuchando el silencio y mirando al techo con los ojos cerrados. Anoche temblaba porque no quiero perderte, porque siento que te necesito más que nunca. Más incluso que cuando éramos novios y tu notabas que yo te cuidaba más que después de casarnos. Ahora quiero demostrarte que te necesito más que nunca. No me agobia ir a buscar los papeles de nuestra hija chinita, ni sacar el dinero o preocuparme de tener las facturas pagadas y al día; comprobar que lo que nos piden en la agencia de adopción es lo que tenemos que pagar. Estoy acostumbrado a estar con la mejor gestora de casa que ningún marido pueda tener. Que ninguna persona pueda tener. Estoy casado con la mejor esposa que una persona pueda imaginar. Y tiemblo porque tengo un miedo atroz a perderte, a volver a pasar una noche sin ti.
En la cama miraba el techo, con los ojos cerrados y recordaba los días en mi habitación en casa de mis padres, cuando me decías que esa tarde no te apetecía quedar o porque habíamos discutido el día de antes. Cuanto más te conozco y sé todo lo que vales, más miedo me da perderte. Tiemblo y en mi cabeza solo escucho esa canción que tanto te gusta.
“Temblando, con los ojos cerrados...”. Esta noche me la aprenderé solo para cantártela al oído.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home